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Pescador

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Título original: Idem
Origen: Argentina
Dirección: José Glusman
Guión: Iván Tokman, José Glusman
Intérpretes: Darío Grandinetti, Emilio Bardi, Juan Grandinetti, Darío Levy, Guillermo Aragonés, Emiliano Díaz, Matías Marmorato, Gigi Ruá
Fotografía: Nicolás Trovato
Montaje: Emiliano Serra
Música: Fernando Iguacel, Cristian Martino
Duración: 80 minutos
Año: 2017


4 puntos


DECISIONES EQUIVOCADAS

Por Rodrigo Seijas

(@funcinemamdq)

En Pescador podían intuirse unas cuántas potencialidades a partir de su premisa, centrada en Santos (un correcto Darío Grandinetti), un pescador hosco e introvertido que entabla progresivamente un vínculo con tres jóvenes que pretenden abrir un parador cerca de la playa donde va a pescar. Esas potencialidades estaban dadas no sólo por el trabajo progresivo sobre el misterioso pasado de Santos (que va llevando al relato hacia el terreno del policial), sino también por el peso dramático asignado al cruce de ese hombre con un trío que lo interpela en su deliberada soledad.

Pero el film de José Glusman es un ejemplo cabal de cómo ciertas decisiones puntuales pueden terminar afectando el conjunto de una película. Es llamativo, por ejemplo, cómo el film consume casi la mitad del metraje para delinear los conflictos, que van principalmente por dos vías: por un lado, todo un entramado alrededor del botín que quedó de un robo millonario; y por otro, los obstáculos que afrontan los jóvenes para abrir el negocio. A Pescador le cuesta arrancar, como si la narración se contagiara de los titubeos de sus personajes, y mientras tanto acumula subtramas y va alternando entre espacios sin decidirse apropiadamente a establecer un foco que sea centralizador y abarcativo a la vez.

En el medio, Pescador padece con los diálogos, plagados de remarcaciones, pero también con el diseño de situaciones forzadas y de trazo grueso, que parecen más destinadas a impactar que a consolidar de manera pertinente las lógicas internas de los personajes y sus acciones. Por ejemplo, con una escena donde el sexo adquiere características que rozan lo miserabilista. Y si la primera mitad de la película está marcada por la redundancia, los minutos finales -aunque presenten ciertas decisiones donde se puede intuir algo de riesgo- son excesivamente apresurados y hasta torpes en las resoluciones.

Pescador amaga con ser muchas cosas: un policial marcado por el paisaje playero; un drama introspectivo; una lectura sobre las miserias que esconden algunos pueblos pequeños; un cuento sobre amistades rotas. Sin embargo, nunca adquiere la solidez necesaria y en todas estas posibles vías termina quedándose a mitad de camino.

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