Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
Nathan Fillion es un actor que puede estar presente en relatos vinculados a la acción, la aventura e incluso el drama, pero que posee una corporalidad y gestualidad que están indudablemente vinculados a la comedia. Y que, por más que esté a cargo del protagónico, tiene una ductilidad que le permite colocarse cuando es necesario en un lugar secundario, cediéndole el primer plano a otros. Alexi Hawley, creador de The Rookie (cuyas primeras seis temporadas están disponibles en Netflix), entiende todo esto a la perfección, y por eso su serie parece armada específicamente para resaltarlo. De hecho, el punto de partida es toda una declaración de principios que la coloca en un territorio a mitad de camino entre lo inverosímil y lo realista, con rasgos definitivamente cómicos. El relato se centra en John Nolan (Fillion), un hombre viudo y con un hijo adolescente que, tras un incidente, decide darle un giro de 180 grados a su vida y cumplir su sueño de ser agente de policía, convirtiéndose de esta forma en el novato de mayor edad del Departamento de Policía de Los Ángeles. El problema es que al comienzo todos los miran con desconfianza: desde sus compañeros novatos (todos muchísimo más jóvenes que él), pasando por sus oficiales supervisores (todos más jóvenes que él) y hasta sus jefes de mayor (todos de su mismo rango de edad). Todos piensan que no está a la altura y que su decisión tuvo que ver más que nada con una crisis de mediana edad -lo cual en parte es verdad-, por lo que será tarea de Nolan demostrar que puede patrullar las calles de la ciudad sin incurrir en errores graves y cumplir con su deber. Encima, esa urbe es desafiante: ocurren crímenes de todo calibre y ningún día es predecible. Es de esto último de lo cual The Rookie saca mayor partido, inclinándose en cada capítulo por desplegar situaciones una más absurda que otra, que hasta desafían la credulidad del espectador, pero que no dejan de palparse como humanas y al mismo tiempo muy graciosas. El otro gran mérito de la serie es la forma en que va explorando al entorno profesional que rodea a Nolan, encontrando personajes muy potentes, que le van dando a la narración un carácter coral, que igualmente no le resta relevancia a los conflictos que afronta el personaje interpretado por Fillion. Por ejemplo, Lucy Chen (Melissa O´Neil), una novata algo insegura y a la vez obsesiva, que progresivamente va consolidando sus habilidades y dándose cuenta de que su fuerte está en el trabajo infiltrado. También Tim Bradford (Eric Winter), supervisor de Lucy -con la que establece una dinámica aparte notable-, un tipo de esos duros y hasta jodido en sus modos, pero al mismo tiempo coherente y leal al extremo. O Angela Lopez, la primera supervisora de Nolan, una mujer rígida y esforzada, que va escalando posiciones hasta llegar al puesto de detective. Se podrían mencionar a varios más, pero lo importante es que cada uno posee una calidez innata y distintiva, potenciada también por una puesta en escena donde la subjetividad de las cámaras corporales juega un papel central, dándole mayor veracidad y vértigo a sus aventuras. Porque lo cierto es que la palabra “aventura” es una palabra fundamental para describir las vivencias de unos personajes que en muchas ocasiones se enfrentan a dilemas de fuerte impronta dramática o cercana al thriller. A todos ellos les sucede de todo y en ocasiones la pasan muy mal, pero todo a la vez se siente liviano y volátil en el buen sentido, como si estuviéramos ante reencarnaciones de Indiana Jones metidos a policías. Temporada tras temporada, surgen antagonistas a los que se hace fácil odiar -desde asesinos seriales a jefes mafiosos, pasando por policías corruptos-, pero ellos pueden impactarnos porque, al fin y al cabo, se enfrentan a protagonistas a los que es fácil querer. The Rookie es, precisamente, una serie querible, que puede guiñarnos un ojo y permitirnos pensar que todo lo que vemos es puro artificio, pero que también cree a fondo en lo que cuenta y en sus personajes.
-Las primeras seis temporadas de The Rookie están disponibles en Netflix. La séptima también está disponible en Universal+. Ya está confirmada una octava entrega.
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

