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Recapitulación de Loki: For all time. Always (final de temporada)

Por Patricio Beltrami

(@Pato_Beltrami)

Este artículo contiene spoilers.

La primera temporada de Loki fue mucho ruido y pocas nueces, y el último capítulo representa el mejor ejemplo. Acción a cuentagotas, extremadamente discursivo, pensado en función de lo que vendrá son algunos de los problemas que presentan la serie y For all time. Always. Escrito por el showrunner Michael Waldron y por Eric Martin, el inicio del episodio es interesante. Al tiempo que el logo de Marvel entra en escena, se oyen frases pronunciadas por personajes del MCU. Desde la Tierra se inicia un viaje interestelar, donde se devela que Loki trascurre en un universo distinto al de la Saga del Infinito. En sus prometedores primeros minutos, temerosos aunque decididos, Loki (Tom Hiddleston) y Sylvie (Sophia Di Martino) se abren camino en un castillo abandonado que parece resquebrajarse a cada paso. En medio de la oscuridad, Miss Minutes (Tara Strong) aparece frente a ellos y les hace una oferta que no podrían rechazar, revelando su vínculo con el creador de la Autoridad de Variación Temporal (TVA). Sin embargo, desestiman la propuesta y continúan la búsqueda. En tanto, mientras Mobius (Owen Wilson) y la Cazadora B-15 (Wunmi Mosaku) desbaratan el fraude de la TVA, Miss Minutes le brinda información a Ravonna Renslayer (Gugu Mbatha-Raw). Conociendo su condición de variante, la jueza se pronuncia en defensa de la TVA y escapa con rumbo desconocido. Nuevamente en el castillo, Loki y Sylvie descubren al creador de la TVA: Aquel Que Permanece (Jonathan Majors). Sin posibilidad de atacarlo, los Lokis se sientan a platicar durante el resto del capítulo. De esta forma, Aquel Que Permanece revela, más allá de imponer orden en el multiverso, que la TVA representa un mal menor en comparación a las atrocidades que podrían cometer sus otras variantes. Sabiendo que no sobrevivirá este encuentro, provoca un conflicto entre los Lokis al admitir que tras su muerte solo podrán elegir entre dos escenarios: tomar el control de la TVA o destruirla y enfrentarse al caos a través del multiverso. Ante ello, Sylvie intenta asesinarlo pero Loki la detiene. Acto seguido, se baten a duelo y, en medio del combate, Loki se niega a herirla y le revela sus sentimientos. Si bien Sylvie le corresponde con un beso, luego lo empuja por un portal y apuñala a Aquel Que Permanece, quien antes de morir augura que volverán a verse. Otra vez en la TVA, Loki busca desesperadamente a Mobius, quien ya no lo reconoce. En ese momento, descubre que las estatuas de los Guardianes del Tiempo habían sido reemplazadas por un monumento de una las variantes de Aquel Que Permanece. Tras dos series interesantes, Loki representa un paso en falso. Queda la sensación de que este cierre no se ideó en función de la resolución de los conflictos de la primera temporada, sino que apuntó a establecer las bases de la continuidad del MCU: la presentación del nuevo gran villano; la introducción de una crisis en el multiverso; y el punto de partida para la segunda temporada de la serie. Si bien la historia presentó buenos pasajes de drama, conjugando romance, tristeza y nostalgia, faltó explotar el costado lúdico de las posibilidades que otorgan los viajes espacio-temporales. En tanto, el humor representa una de las deudas más grandes de Loki, ya que solo quedó concentrado en pocos momentos de la temporada, relegando la comedia y el absurdo a un segundo plano. Por su parte, no quedan dudas de que el Mobius es la mejor aparición en la nueva era del MCU, mientras que, sin lucirse, las incorporaciones de Sylvie, Renslayer o Loki Clásico (Richard E. Grant) han sido interesantes. Y más allá del impacto que produjo, la introducción de Aquel Que Permanece fue deslucida, tanto por su excentricidad como por su extensa y compleja explicación de la TVA y el multiverso. No obstante, el mayor error de la serie fue la involución de Loki, quien gradualmente se volvió serio, lineal, preocupado en exceso por los demás. A lo largo de la temporada, el antihéroe fue perdiendo las cualidades que lo habían consolidado como uno de los mejores y más complejos personajes del MCU: picardía, ambigüedad moral, y capacidad de engañar y sorprender a propios y extraños.

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