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Jugada salvaje

wildcard1Título original: Wild Card
Origen: EE.UU.
Dirección: Simon West
Guión: William Goldman, basado en su propia novela
Intérpretes: Jason Statham, Michael Angarano, Dominik García-Lorido, Hope Davis, Milo Ventimiglia, Max Casella, Stanley Tucci, Jason Alexander, Sofía Vergara, Anne Heche, François Vincentelli, Chris Browning
Fotografía: Shelly Johnson
Montaje: Padraic McKinley, Thomas J. Nordberg
Música: Dario Marianelli
Duración: 95 minutos
Año: 2012
Compañía editora: TVE


7 puntos


Un cuento de Navidad con Jason Statham

Por Mex Faliero

(@mexfaliero)

wildcard2Una de las cosas que le podemos cuestionar a Jason Statham es que filma muchísimo. Casi que toma proyectos sin demasiados prejuicios, y así acumula demasiadas películas indignas en su filmografía. Sin embargo, de un tiempo a esta parte parece estar más atento al personaje cinematográfico que va edificando, incorporando cualidades y una conceptualización de sí mismo. Conceptualización que puede llevar a reconstruirse en un Charles Bronson moderno filmando alguna remake del “bigotón asesino” como El mecánico y que también incluye la autoparodia, como lo pudimos ver en la comedia Spy, una espía despistada. En ese contexto, Jugada salvaje aparece como el más juguetón de sus experimentos, un film construido de fragmentos y secuencias individuales que encuentran un todo, una columna vertebral, en la presencia pétrea y cada vez más sinuosa del calvo héroe.

Otro nombre a tener en cuenta en esta película es el de Simon West, director que arrancó con la peor de las piernas izquierdas con dos películas de acción bastante flojas como Con Air y Tomb Raider. Pero que con el tiempo y cierta madurez en el tono, se ha ido convirtiendo en alguien confiable, capaz de asimilar lo ridículo que existe detrás de estos héroes hiperbólicos y construir esa joya deliciosa que es Los indestructibles 2, cima del cine de acción autoconsciente. West y Statham ya habían colaborado anteriormente en la citada El mecánico, también en Los indestructibles 2, y en Jugada salvaje enrulan más esa espiral de ironía y humor negro con un film que es puro juego, y que captura de manera muy inteligente el carácter lúdico de su propuesta central: Statham es patovica de aquellos que van a jugar a los casinos de Las Vegas, y a su vez está algo obsesionado con juntar un dinero para tomarse cinco años de licencia.

Sin embargo, Jugada salvaje es una película mucho menos lineal narrativamente, que va acumulando subtramas en un sentido casi hedonista. Y así tenemos que pasar de un comienzo con la típica película de trampas y estafas, a otro menos convincente de violación y venganza, haciendo escalas en una notable secuencia ludopática en una mesa de blackjack, y siguiendo por el film de gángsters casineros y scorseseanos con un Stanley Tucci que pasa por ahí y hace lo suyo de taquito. Ojo, la presencia de Tucci no es la única: también aparecen Sofía Vergara, Jason Alexander, Anne Heche, Hope Davis, todos en pequeñas participaciones muy divertidas que suman a esa fragmentación que la película ofrece conscientemente.

En medio de todo este panorama, Statham construye al típico perdedor patológico, enfrentado a un futuro que puede ser suerte o mierda. Lo hace con convicción y talento, descosiéndola en esas secuencias de acción que no se acumulan sino que estallan en los momentos precisos. Jugada salvaje es una película de gran tino, que hasta se da el lujo de un personaje improbable, el Cyrus de Michael Angarano, una especie de ángel de la guarda que viene para -dice- recibir algunas enseñanzas ridículas de parte del Nick de Statham y que termina por sellar esa idea de cuento de Navidad (o cuento de hadas) algo cruento que West y su estrella ponen en escena sin miedo al ridículo. Jugada salvaje es una acción que se va cocinando al sonido de fichas y el movimiento de naipes de casino, una apuesta por lo azaroso de los caminos zigzagueantes.

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