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Beginners, así se siente el amor

poster beginnersTítulo original: Beginners
Origen: EE.UU.
Dirección: Mike Mills
Guión: Mike Mills
Intérpretes: Ewan McGregor, Christopher Plummer, Mélanie Laurent, Goran Visnjic, Kai Lennox, Mary Page Keller, Keegan Boos, China Shavers, Melissa Tang, Amanda Payton, Luke Diliberto
Fotografía: Kasper Tuxen
Montaje: Olivier Bugge Coutté
Música: Roger Neill, Dave Palmer, Brian Reitzell
Duración: 105 minutos
Año: 2010
Compañía editoria: AVH


6 puntos


Sorprendentemente humana

Por Mex Faliero

beginnerunoOtra película malvendida. Beginners, así se siente el amor (editada en el país por AVH) no es una película sobre un hombre que descubre que su padre es homosexual, sino sobre un hombre en una etapa crítica de la vida al que se le muere el padre, que sí es homosexual. Así que no es una comedia disparatada que abusa de esa situación, sino un drama intimista y bastante doloroso. Bien vale la aclaración.

El hijo es Ewan McGregor y el padre es Christopher Plummer (multipremiado por esta actuación), un padre que le confiesa su homosexualidad a su hijo a los 75 años y que descubre que tiene un cáncer terminal: eso es interesante, el film no habla sobre asumirse sino sobre aceptar, en este caso al otro, con personajes que experimentan nuevas sensaciones en su vida. Beginners, así se siente el amor de Mike Mills es una película de esas fragmentadas, que viajan en el tiempo sin un ancla aparente, del pasado al presente, más o menos como anda el protagonista: un diseñador gráfico sin norte a la vista, teniéndose que hacer cargo del perro de su padre y del huracán que dejó en su interior ese fragmento de vida en el que la presencia de su padre se hizo más notoria. El film se hace cargo de esas complejidades, y si bien recurre a algunos modismos cool del cine indie, es bastante sincera con las emociones y desprovista de sensacionalismo para mostrar aquello que muestra: vidas que se marchitan, vidas que se arrugan, vidas que están a la deriva y que tal vez encuentren un objetivo. Tal vez.

Beginners, así se siente el amor comparte bastante de su humor con otro estreno de este año, Buscando un amigo para el fin del mundo. No sólo como decíamos hay algo de ese humor lunático e imprevisible y también un perrito que le hace compañía al protagonista (uno de los hallazgos humorísticos es la verbalización de los pensamientos del can), sino además dos seres necesitados que se encuentran: aunque aquí no hay un apocalipsis de fondo, más allá de que el apocalipsis parece interior. Beginners, así se siente el amor tal vez integra demasiados temas (el hijo que atraviesa la muerte de su padre, pero también su definición como homosexual y un romance conflictivo con una chica igual de acomplejada y una revisión a su relación materno-filial), pero es cierto que Mills sabe que cada tema oficia como capa. Y si bien algunos no terminan de estar del todo bien delineados (la relación amorosa se vale a veces de demasiadas arbitrariedades), el film es bastante valiente y respetuoso de sus criaturas.

Oliver, el hijo, es diseñador gráfico. Y en una película donde el pasado es tan importante (porque se lo entiende como constitutivo de sus personajes y como origen de los conflictos), hay una interesante revisión del mismo a través de la iconografía: “el amor era así” dice Oliver, y lo que se ve es una textura, una imagen cinematográfica o publicitaria que nos informa sobre un tiempo ido. Esto, que podría ser un cliché posmodernista, adquiere otras significancias con el personaje del padre y el carácter ambiguo que alcanzan algunas imágenes del pasado. Es ahí donde Beginners, así se siente el amor se hace cargo de su amargura y elude el guiño cool que a veces se apodera de la narración. Si bien despareja en su ritmo y un tanto enmarañada en su trama romántica, las actuaciones (McGregor y Plummer la rompen) y un tono medido en la tragedia la convierten en una película sorprendentemente humana.

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