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Gente seria


Bueno


Reír en Mar del Plata

Por Mex Faliero

Mar del Plata es una ciudad complicada para hacer reír (aunque sobren los motivos en nuestra realidad de balneario triste). Con ver la cartelera de teatro de verano uno se puede dar una idea más o menos de qué se ríe la gente por aquí: culos y caras de comediantes impactados por esos culos. Si todavía recuerdo, con cierta desazón, el fracaso del Cómico stand up hace ya varios veranos en La Subasta, encima con un elenco de lujo: Sebastián Wainraich, Peto Menahem, Diego Reinhold, Javier Lombardo. Pero la cosa no anduvo y el espectáculo levantó campamento mucho antes de lo pensado. Cierto es que luego de aquella propuesta el stand up, esa forma norteamericana del monólogo, comenzó a vivir un período de cierta masividad en la Argentina y figuras como Malena Pichot se convirtieron en humoristas celebrados y reconocidos. Sin embargo, el stand up siguió ausente en la ciudad. Los motivos podrían ser varios e incluso daría para un estudio sociológico sobre cómo ciertas corrientes vinculadas con un público joven carecen de referencias o espacios, pero como tememos caer en generalidades groseras, mejor nos limitamos a hacer notar la falta de un tipo de humor en la cartelera marplatense.

O al menos, su ausencia hasta hace un tiempo. Porque desde hace unos meses hemos visto nacer en la ciudad, y con gente de la ciudad, algunas expresiones vinculadas al humor de frontman: ciertamente que los memoriosos recordarán el Afeitándose en Alemania de Pablo Vasco y Gustavo Sala, lo que sería un germen para el más reciente Faltaba más con Vasco y Sala, más Rodrigo Sabio, Nacho Sacchi y Esteban Salinas. Y esta vertiente humorística encuentra actualmente en Gente seria, integrado por Nano Alegre, Juan Ruiz, Andrea Alegre y Gabriel Galella, una posibilidad real de construir no sólo una escena local para este tipo de espectáculos, sino un público que incorpore los códigos y modos del stand up. Por lo visto el pasado domingo 22 en Rondó Bar (Yrigoyen 2575), donde no cabía ni un alfiler, hay una red de contención para este tipo de espectáculos.

Lo que hacen los integrantes de Gente seria es lo más cercano posible al stand up puro: un bar como contenedor, un escenario despoblado de todo artilugio de puesta, un micrófono y un humorista enfrentado a un público que puede o no celebrar las ocurrencias. Construido sobre la estructura de un presentador (Nano Alegre) y tres monologuistas que elaboran su speach, por la hora y media de show transitan los temas habituales de este tipo de propuestas: cuestiones vinculadas con lo cotidiano que adquieren características especiales a partir de la inteligencia del punto de vista. Como no podía ser de otra forma para una propuesta de este estilo, Gente seria es un espectáculo que funciona de acuerdo a la empatía que se logre entre espectador y humorista. En este sentido, hay que reconocer el esfuerzo en jugar sobre la base de diferentes personalidades -Ruiz interpreta al hierático mala onda, Andrea Alegre a la mujer desbocada y sexuada, y Galella al looser sin amor- con el fin de involucrar a una mayor cantidad de público. Porque el stand up es, también, la posibilidad que tiene el espectador de descubrir sus miserias en el otro y verse reflejado.

También es lógico que por los diferentes caracteres sobre el escenario, el espectáculo sea un tanto desparejo. Los hermanos Alegre parecen los más cómodos en sus roles: Nano tiene una verborragia que funciona dentro de la técnica del monólogo, acompañando con una gestualidad controlada cada puntuación de su texto, mientras que Andrea es eficiente en su rol de mujer atrevida e incluso brilla cuando se mete con temas íntimos del universo femenino. No tan redondo resulta lo de Ruiz, quien intenta chocar al espectador con un personaje mala onda y humor hierático, pero no logra encontrar el punto justo o el chiste tras el concepto; y en el caso de Galella hay que decir que logra buenos momentos con su miedo a las películas de terror. En todos los casos, no obstante, sería necesario un recorte que impida cierta repetición y estiramiento en los monólogos y también encontrar un tema que sirva para desarrollar el texto sin necesidad de bifurcaciones. Más allá de sus vaivenes, Gente seria es un espectáculo de humor genuino, que divierte con buenos recursos y que está producido por un grupo que hace del stand up una posibilidad tangible en la escena local. Una apuesta divertida, sin culos ni humoristas impactados por esos culos, que merece ser acompañada.


Textos: Stand up Mar del Plata.
Intérpretes: Nano Alegre, Juan Ruiz, Andrea Alegre, Gabriel Galella.
Sala: Rondó Bar (próxima función: domingo 19 de agosto).

 

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