Título original: Little brother // Origen: EE.UU. // Dirección: Matt Spicer // Guión: Jarrad Paul, Andrew Mogel // Intérpretes: John Cena, Eric André, Michelle Monaghan, Christopher Meloni, Sherry Cola, Ego Nwodim, Caleb Hearon, Bryce Gheisar, Pilot Bunch, Dani Deetté, Christopher Woodley, Maximo Salas // Fotografía: Brandon Trost // Edición: Sara Shaw // Música: Dan Deacon // Duración: 102 minutos // Año: 2026 // Plataforma: Netflix
7 puntos
COMEDIA DE LA INCOMODIDAD
Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
En la línea de ciertas comedias como Locos de ira o Mi novia Polly, sobre individuos híper estructurados que son forzados por las circunstancias -o más bien, por otros individuos- a salir de sus lugares de confort, Hermanito implica también una reconfiguración para John Cena. Es que si hasta ahora venía haciendo películas donde él era el centro y/o el factor disruptivo, acá ocurre lo contrario: él pasa a estar en el lugar incómodo, en el rol del tipo que súbitamente queda a contramano y que debe repensarse a sí mismo. Eso es posiblemente lo más interesante de un film que está lejos de ser perfecto, pero que ratifica una voluntad de una parte del cine norteamericano por retornar a determinadas raíces cómicas que quedaron relegadas en la última década y media.
La película de Matt Spicer, disponible en Netflix, se centra en Rudd Landy (Cena), un exitoso agente inmobiliario, una bella esposa (Michelle Monaghan) y una linda familia que, sin embargo, siempre se ha sentido un poco a la sombra de su hermano mayor, Josh (Christopher Meloni), un millonario que es una referencia para todo el mundo. Justo cuando Rudd se está preparando para aparecer en un reality show que promete darle esa visibilidad y nombre propio que siente que le falta, aparece en escena Marcus (Eric André), su hermano menor. Aunque en verdad Marcus no es su hermano biológico, sino un pibe del que, cuando era joven, fue mentor brevemente, como parte de un programa de “hermanos mayores”. Marcus, a pesar del paso de los años, se quedó en ese pasado idílico, considera a Rudd su referente absoluto y sus intenciones son absolutamente puras: darle una mano a su “hermano mayor” en un momento decisivo. Los resultados serán, obviamente, caóticos, pero finalmente constructivos.
Si bien Cena es el protagonista de Hermanito, está lejos de ser el foco completo de atención, en buena medida porque el conflicto principal trata precisamente de eso: el tipo que siempre se siente relegado, en segundo plano y que cuando cree que por fin va a ser el centro de atención, nuevamente aparece alguien que se lleva la mirada de los demás. Aunque en el fondo todo se trate de que no puede valorar lo que tiene y ha logrado por sí mismo, de que siempre intenta ser alguien diferente a quien realmente es. Sin embargo, hay también una decisión de puesta en escena que coloca a Cena en muchos pasajes en un costado del plano o en igualdad de condiciones con André, cuyo personaje, entre frágil, descontracturado y carismático, pasa a tener el protagónico. En esa competencia por la atención, dentro de la historia y frente a la mirada del espectador, es donde la película exhibe mayor potencia cómica. Pero a eso también le suma unas cuantas ideas humorísticas que explotan sanamente lo escatológico y lo sexual como herramientas esenciales para hacer reír, saliendo de lo políticamente correcto.
Donde Hermanito hace un poco agua es en esa subtrama que involucra al reality show, que lleva a algunas situaciones y decisiones cerca del final que son entre sentenciosas y facilistas. Eso es algo que también pasaba, por caso, en Locos de ira, que también forzaba resoluciones un tanto cómodas y tranquilizadoras. Pero eso no quita que Cena logra mostrar nuevas aristas como comediante y encontrar en André un socio inesperadamente eficaz. Así, Hermanito es de esas películas que vuelve a encontrar el disfrute en la incomodidad.
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

