Título original: Mike & Nick & Nick & Alice // Origen: EE.UU. // Dirección: BenDavid Grabinski // Guión: BenDavid Grabinski // Intérpretes: Vince Vaughn, James Marsden, Eiza González, Keith David, Jimmy Tatro, Arturo Castro, Lewis Tan, Stephen Root, Dolph Lundgren, Ben Schwartz, Emily Hampshire // Fotografía: Larry Fong // Edición: Tim Squyres // Música: Joseph Trapanese // Duración: 107 minutos // Año: 2026 // Plataforma: Disney+
6 puntos
LA SUMA Y LAS PARTES
Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
Aunque moderada, Mike y Nick y Nick y Alice no deja de ser una decepción. Es que, si se tomaban en cuenta todos los elementos reunidos, había mucho para esperanzarse: Vince Vaughn, James Marsden y Eiza González en los protagónicos; Keith David, Stephen Root, Dolph Lundgren y Ben Schwartz en papeles de reparto; y, por supuesto, una premisa donde la comedia policial y de acción está impulsada por un dispositivo como una máquina del tiempo. ¿Qué podía salir mal? Bueno, había que juntar todos esos elementos y transformarlos en un todo, y BenDavid Grabinski, tanto en el guión como en la dirección, no termina de hacer cuajar todo de la manera apropiada.
La trama de Mike y Nick y Nick y Alice es muy enredada de forma deliberada, lo cual no está mal, porque aporta su dosis de diversión. Tenemos a Mike (Marsden), una especie de matón a sueldo de la mafia que está pensando seriamente en retirarse, aunque primero tiene que resolver cómo lidia con el hecho de que está metido en una relación romántica con Alice (González), la esposa de Nick (Vaughn), un amigo y compañero de trabajo que es, además de un tipo un tanto temible, un pésimo marido. Pero las prioridades cambiarán para Mike cuando Nick lo arrastre a una noche de laburo en la que la tarea será, oh sorpresa, a otro Nick. No un gemelo, sino el Nick del presente, porque ese Nick que le propuso la tarea es un Nick del futuro que viene a impedir unas cuantas cosas malas que van a pasar en esa noche. Entre ellas, que Mike acabe asesinado, culpado erróneamente de haber traicionado y llevado a la cárcel al hijo del mafioso para el cual trabajan. En el medio de todos esos enredos y también luchando por su supervivencia quedará Alice, con lo cual la noche será más que agitada.
Quizás el gran problema de Mike y Nick y Nick y Alice es que se muestra excesivamente consciente de que tiene entre manos un argumento que, a partir de sus giros, puede mantener la atención del espectador de forma constante. O más bien sea, en primera instancia, un problema de Grabinski, que por momentos pareciera creer que todo se arregla a partir de la sumatoria de las partes involucradas. Por eso el film confía en exceso en la química entre los protagonistas -especialmente entre Vaughn y Marsden, que están perfectos-, las vueltas de tuercas que se acumulan a cada momento, los cameos y la sucesión de chistes irónicos. Y si bien es cierto que la fórmula funciona en unos cuantos pasajes, la sensación que prevalece es de una estructura narrativa que no termina de ser un relato consistente y que en muchos segmentos depende de las explicaciones orales para que entendamos no solo lo que pasa, sino también lo que les pasa a los personajes.
A diferencia de, por caso, otra comedia que juega con los viajes en el tiempo, como Un loco viaje al pasado, que mezclaba referencias audiovisuales de todo tipo, pero también construía una historia sólida de amistad y aprendizaje, Mike y Nick y Nick y Alice no llega a darle la entidad requerida a los personajes que la habitan. Por eso su mundo es algo hueco y está en una pose constante, aunque lo salven algunas ideas que aparecen cada tanto y el carisma de Vaughn y Marsden. Recién sobre el final aparece el corazón y la honestidad que la película requería, aunque sea un poco tarde para un relato que es apenas algo astuto.
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