Por Patricio Beltrami
Desde 2021, el Universo Cinematográfico Marvel (MCU) encontró en Disney+ el lugar perfecto para continuar expandiendo su narrativa. A la posibilidad de contar nuevas historias a través de series, cortos y presentaciones especiales, el estudio halló en la animación un territorio fértil para los relatos del multiverso. De esa forma, el streaming empezó a albergar propuestas como What If…? o Tu amigo y vecino Spider-Man, que a partir de la renovación en la caracterización de personajes, conflictos o escenarios contribuyeron a explorar otras facetas de franquicias reconocidas o, incluso, al borde del agotamiento. En esa línea se puede ubicar a Los ojos de Wakanda, miniserie de cuatro episodios de media hora que ha llegado al streaming para explorar la mitología de Pantera Negra. Después de la intrascendente Ironheart, Marvel Animation ha lanzado una suerte de antología sobre algunos de los más emblemáticos Perros de Guerra en la milenaria historia de la ficticia nación africana bendecida con vibranio. En colaboración con Proximity Media, la productora de Ryan Coogler (responsable de las historias asociadas a Pantera Negra en el MCU), los capítulos de Los ojos de Wakanda están situados en cuatro acontecimientos, aparentemente no relacionados entre sí, que se desarrollan entre los años 1260 Antes de Cristo y 1896 Después de Cristo. Cada capítulo presenta al héroe de turno, siempre díscolo, solitario, rebelde, egocéntrico y profundamente patriota, en una misión en el extranjero para recuperar algún elemento, artefacto o arma robada por los enemigos de Wakanda. Más allá de que la estructura se repite, la apuesta por la acción y la aventura, incluso en ciertos momentos por la comedia, cimenta el camino de los héroes. Si bien la miniserie no escapa a las dosis de solemnidad impuesta que han presentado todas las producciones relacionadas a Pantera Negra, no hay espacio para protagonistas perfectos. Por alguna razón, todos sienten que su lugar en el mundo está afuera de los límites de Wakanda, donde el acatamiento a la rigidez de las estructuras sociales choca con las personalidades indomables y aventureras de estos guerreros. En ese sentido, Los ojos de Wakanda esboza tímidamente una autocrítica sobre la faceta menos estimulante de su mitología de origen, aunque finalmente siempre todos los caminos conduzcan a la defensa y al amor por Wakanda. Así, los episodios pasan desde la aventura de una guerrera exiliada contra una especie de emperador pirata hasta la invasión de Troya liderada por Aquiles, pasando por, quizás el mejor episodio, una historia de espionaje, seducción y venganza que termina con la presentación del primer Iron Fist del MCU. Mas allá de que resulta algo desparejo en su narrativa, el cierre de la miniserie encuentra una manera de explicar la conexión entre las cuatro historias, a pesar de que la resolución se vuelve predecible, demasiado similar a la primera temporada de What If…? Por otra parte, lo más cuestionable de Los ojos de Wakanda sin dudas es la animación, que no sólo luce dura o por demás estática, sino que además los diseños de ambientes y personajes, tanto en sus formas y colores, no terminan de que amalgamarse en pantalla. En tanto, algunos de los escenarios que buscan presentarse como imponentes o grandilocuentes, como Troya o la propia Wakanda, no se imponen desde lo visual más allá de cierta insistencia en el discurso de los protagonistas. Con la puerta abierta a una continuidad a futuro, Los ojos de Wakanda en parte cumple con la búsqueda de otorgarle vitalidad, matices y sentido de la aventura a la historias derivadas de Pantera Negra. Sin embargo, los problemas en materia de animación representan un falla significativa para una producción que debería haber aprovechado mucho mejor la posibilidad de presentar escenarios coloridos, aventuras estimulantes y héroes imperfectos a través del tiempo y del multiverso.
NdR: Los cuatro episodios de Los ojos de Wakanda están disponibles en Disney+.
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