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Supertrapito: un plan y una mente maligna

Por Patricio Beltrami

(@Pato_Beltrami)

A fines de los ochenta, una madre soltera desesperada por el cuidado de su hijo obtiene la ayuda de una amiga. Sin embargo, la estudiante de neurociencias somete al niño a experimentos para que aprenda a limpiar la casa. En este marco, se llevó a cabo la creación de Supertrapito, un títere superhéroe que combate contra enemigos que generan mugre en los hogares. En clave de comedia y falso documental sobre el primer espectador de una serie infantil de culto, esta ficticia producción nacional utiliza numerosos aspectos del género de superhéroes para domesticar niños, incluso aunque eso termine privándolos de lo mejor de la infancia: la inocencia y lo lúdico al servicio de la imaginación.

Estrenado en 2019, Supertrapito cuenta con dirección de Agustín Di Bella, quien también es responsable del guion junto a Guillermo Sánchez. Durante los casi quince minutos de duración, las escenas de la vida del pequeño Guillermo (Mateo Bruzzese) se desarrollan a manera de flashbacks, intercalándose con fragmentos de los capítulos de la serie y los testimonios de su madre, Virginia Sánchez (Jimena López), y de su ex niñera, Silvia Farabutto (Valeria Stilman). De esa manera, se aborda cómo fue que una rudimentaria marioneta casera hecha con un trapo viejo se volvió un instrumento de manipulación mental para transformar rápidamente la vida del joven seguidor.

A partir de la admiración de Guillermo por los superhéroes, su frustrada madre agarra un trapo viejo y arma un personaje para que el niño se entretenga limpiando las marcas de pelota que había dejado en una pared. Mientras observa la escena, Silvia hace unos ajustes y, para atraer la atención del pequeño, dibuja un logo con ST en una improvisada capa. Aprovechándose por la idolatría que sentía por Batman y Superman, no solo nace Supertrapito, sino que también inicia la obsesión de Silvia para convertirlo al chico en su conejitos de indias. En tanto, el interés por los superhéroes no queda solo en el acierto de la capa, sino que posteriormente la estudiante lleva a cabo una serie de cortos con las aventuras del paladín de la limpieza.

Concretamente, Silvia se encarga de producir una suerte de parodia de Plaza Sésamo repleta de personajes que representan elementos de limpieza domésticos (los aliados serán una esponja de acero o un detergente) o distintas formas de suciedad (la grasa y los hongos se presentan como villanos). Claro está, los diálogos y las acciones aptos para público infantil son irrisorios, bizarros y, por momentos, autoconscientes. Y mientras Guillermo ve Supertrapito, Silvia constantemente le pregunta cuáles son sus sensaciones sobre la propuesta, como la necesidad de incluir nuevos personajes o la efectividad de los diálogos rapeados. Finalmente, el experimento llega a tal extremo de sofisticación que el cumpleaños del niño está decorado con elementos de la serie, con una torta y el nuevo títere del héroe de la limpieza casera.

Justamente, la sátira funciona en varios niveles: familiar (la abuela que abandona a Guillermo para irse a timbear y desencadena la crisis), académico (experimento sobre el niño y el prejuicio de la televisión como instrumento de control de masas) o educativo (parodia a Plaza Sésamo, emblemática producción televisiva con fines educativos). No obstante, uno de los mayores atractivos del corto se desarrolla en el prólogo, cuando Virginia reflexiona sobre la infancia y la necesidad de que los niños no tengan preocupaciones más allá de divertirse con el juego. Por ese motivo, lamenta que su amiga, su persona de confianza, no solo haya usado a Guillermo para llevar a cabo un experimento psicológico, sino que también demuestra su pena porque el chico haya estado más interesado en mantener la limpieza del hogar que en realizar actividades lúdicas que desataran el caos, el desorden y la suciedad en su casa.

Mientras tanto, Silvia sigue convencida de la necesidad y efectividad de la prueba a la que había sometido al niño. Al igual que Thanos al final de Avengers: Infinity War, la neurocientífica celebra el éxito de su experiencia académica, al momento que, pasado el tiempo, también enfatiza en que no puede comprender el rechazo de su amiga sobre las acciones que impactaron en la crianza del niño. En esa línea, el cierre de este falso documental exhibe qué fue la de la vida de Guillermo a treinta años del descubrimiento de Supertrapito y, además, ratifica que detrás de cada héroe hay una mente maligna desinteresada por las víctimas de sus planes.

Supertrapito está disponible en CineAr Play.


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