Título original: Der goldene Handschuh
Origen: Alemania / Francia
Dirección: Fatih Akin
Guión: Fatih Akin, sobre la novela de Heinz Strunk
Intérpretes: Jonas Dassler, Margarete Tiesel, Katja Studt, Adam Bousdoukos, Martina Eitner-Acheampong, Marc Hosemann, Victoria Trauttmansdorff, Tristan Göbel, Greta Sophie Schmidt, Hark Bohm, Philipp Baltus
Fotografía: Rainer Klausmann
Montaje: Andrew Bird, Franziska Schmidt-Kärner
Música: FM Einheit
Duración: 115 minutos
Año: 2019
7 puntos
EL ASESINO DESCONOCIDO Y LA ALEMANIA DEVASTADA
Por Rosana López
Exhibida en la Berlinale del 2019, The golden glove, del polémico director alemán de origen turco Fatih Akin (Contra la pared; En pedazos), cuenta la historia basada en hechos reales del asesino serial de los 70’s Fritz Honka en el barrio obrero de St Pauli en Hamburgo.
El interés de su director en esta historia es por haber vivido en aquel suburbio donde antiguamente Honka se mezclaba con una fauna de prostitutas y criminales de poca monta, en un contexto decadente post Segunda Guerra Mundial de acentuada marginalidad y desempleo. A Honka el martirio de haber atravesado los campos de concentración junto a su padre comunista, sumado al posterior accidente de tránsito que impactaría la morfología de su rostro -en su rota y ancha nariz junto al estrabismo en sus ojos- como en su andar, resultarían una construcción a una adultez desahuciada y discriminada. Una adultez llena de creciente odio y más oscuridad donde las responsables de su mala vida serán las mujeres.
Por otro lado, el film se basa en la novela del mismo nombre ganadora del premio Wilhelm Raabe Literature, que referencia al pub -hoy en día existente y con caudal de turismo curioso- donde Honka conocía a sus desalineadas y ancianas prostitutas que eran llevadas a la pocilga de su hogar, un pequeño altillo de un edificio típico, a escasos metros de allí.
La crudeza con la que Akin retrata las fechorías de este asesino mundialmente poco conocido -al menos para esta mitad de Occidente- y la inmundicia de ambientación en la que vivía el protagonista son el calco real y fiel a los hechos perpetuados. Con un discurso tosco, visceral y directo The golden glove se convierte en un producto no apto para espectadores sensibles o que busquen una historia con más profundización psicológica del perfil de este decadente asesino. Algo que muchos lectores de la obra recriminan a Akin en no ahondar en el pasado familiar y la triste adolescencia de Honka, lo que enriquecería al parecer este “pobre recorte” que el director presenta. Aquí observamos un psicópata en su adultez con pocas luces, anticuado y alcohólico, enojado con el sexo opuesto ya las mujeres más bellas no registran su presencia. Somos testigos por ende de un protagonista que se reconforta en “descartar” a las pocas mujeres que aceptan su invitación. Lo que será para este personaje una mezcla de saciedad a sus instintos básicos y un halo de repugnancia luego de los actos consumados.
Lo cierto es que Akin se siente muy cómodo retratando a la perfección esa miseria y soledad de Honka, quien aprovechaba escabullirse en un contexto de un país sectario y disgregado. Pero que también son fiel reflejo de lo que fue una Alemania dividida, devastada social y económicamente, sin por ello ser éste film material de denuncia. Lo que llamaríamos un hiperrealismo que achaca y deprime a sus espectadores.
Hay quienes encontraran en The golden glove ciertas referencias a films de crudeza explícita y el mismo calibre tanto como Henry, retrato de un asesino con un joven y desconocido Michael Rooker (Guardianes de la Galaxia) o la europea La angustia del miedo, una joyita austríaca de los 80’s. Y hasta por qué no cierto sadismo similar a la última propuesta de Lars Von Trier, La casa de Jack, lo que la convierte en una película para que espectadores sensibles se abstengan.

