Título original: Cam
Origen: EE.UU.
Dirección: Daniel Goldhaber
Guión: Isa Mazzei
Intérpretes: Madeleine Brewer, Patch Darragh, Melora Walters, Devin Druid, Imani Hakim, Michael Dempsey, Flora Diaz, Samantha Robinson, Jessica Parker Kennedy, Quei Tann, Clint Jung, Carl Donelson, Brayden Skoglund, Elijah Stevenson, Emily Berry, Isa Mazzei, Zainne Saleh
Fotografía: Katelin Arizmendi
Montaje: Daniel Garber
Música: Gavin Brivik
Duración: 94 minutos
Año: 2018
6 puntos
ALICIA EN EL PAÍS DE LAS PESADILLAS
Por Rosana López
Excepto alguna que otra adaptación del maestro de terror Stephen King en Netflix, al famoso servicio de streaming no se le da muy bien el estreno de obras propias dentro del género thriller/horror en materia de cine. La reciente megaproducción de época con mucho suspenso llamado Apóstol dejó cierto sinsabor, con una temática interesante pero difícil de sostener en su larga duración.
En el caso de Cuenta bloqueada, nos adentramos en las propias experiencias de la guionista Isa Mazzei, ex camgirl, para conocer un poco más de cerca el mundo de las webcam porno pero con cierto gancho narrativo de misterio y sorpresas. El film nos acerca en su tono a un capítulo liviano de la serie británica Black Mirror -donde paradójicamente la actriz Madeline Brewer también participó- en vez de a una experiencia extrema como la temible A serbian film (2010).
Con el lenguaje típico de las redes sociales, espacios encerrados y cierto peligro latente entre tantos anónimos con fantasiosos nicknames, tenemos en este drama cibernético – y de tibio softporn- a Alice, una ambiciosa cam girl, que busca ascender en el sitio de show condicionado al que pertenece, siempre respetando sus reglas claras con sus fans vouyeuristas y sus limitaciones a cuanto exhibición propia. Sin embargo, cuando parecía alcanzar el círculo del top 50 de las chicas más reconocidas, “alguien” copia su perfil en una perfecta simulación de ella misma, una clonación que se mantiene online aunque la verdadera Alice no se encuentre conectada y menos aún pueda reclamar su usuario ya que su cuenta fue banneada. Otra Lola Lola -como se hacía llamar en el sitio- pero dispuesta a transgredir toda barrera, ya sea desnudez total o simular cierto estilo snuff para obtener el podio máximo, lo que hará perder la cabeza a nuestra dama en apuros.
Brewer construye un papel creíble a partir de esta mujer que ante el caos se muestra independiente y decisora. No dudará en buscar qué se esconde tras el sitio que formó su doppelganger, aunque esto signifique el rechazo en un principio de su familia por su labor realizada, sorpresas de otras compañeras en su situación y que la policía, burlona, no comprenda el calibre de este delito cibernético. De ahí que su protagónico sea posiblemente lo mejor de la película.
Cuenta bloqueada posee un arranque potente y sostiene una paranoia creciente, frecuente en estos tiempos de exposición visual 24 horas, algo ya visto en films como la pésima Girl house, o la más experimentada e incomprendida Perturbada, de Steven Soderbergh. Pero como ya dijimos, este clima elaborado para que estalle al final se queda a medio camino, por la cantidad de cabos sueltos que el personaje de Alice opta por resolver a ascuas, haciendo que el espectador se sienta defraudado y pierda interés en el film. Y también porque cada pequeño giro interesante y que puede lograr un resultado más óptimo, se queda en una vacua y sonsa respuesta. Algo penoso, que termina derivando en sensaciones similares a las dejadas por Apóstol.

