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Pibas del viento

Título original: Idem
Origen: Argentina
Dirección: Liv Zaretzky
Guión: Liv Zaretzky
Participan: Guadalupe Baberena, Maitena Ortiz, Sofía Nerea Verón
Fotografía: Melina Terribili
Montaje: Fernando Vega
Música: Paula Ramirez
Duración: 71 minutos
Año: 2021


7 puntos


AMAR TE DA VUELO

Por Melody San Luis

(@SanLuisMelisa)

Las actividades que amamos trascienden la lógica de la explicación. Podemos darle razones a ese sentimiento, pero la realidad es que llegamos a ellas a través de miles de situaciones que nos fueron orientando y de las cuales no podemos tener registro. Películas como Pibas del viento nos acercan a ese sentir tan profundo del amor a una actividad, en este caso la música. Partiendo de los ojos brillosos de las protagonistas, es posible ser parte, por un rato, de la magia de la orquesta barrial Vamos los pibes.

El centro cultural se llena de chicos, la cámara capta esa combinación entre el desorden propio de la edad y el orden musical que aparece desde los instrumentos, como si a partir de la combinación de notas quedaran hechizados, al estilo de El flautista de Hamelin. Allí sucede la magia y Liv Zaretzky, la directora del film, logra mostrarlo. Pibas del viento transmite cómo la música aparece como un juego y un amor compartido. Para esto va retratando diferentes momentos de lo cotidiano que construyen ese sentido de pertenencia al lugar.

Las “pibas” en las que se centra este documental están viviendo el paso de la niñez a la adolescencia. Maite, Guadalupe y Sofía son unas fanáticas de la música. Para ellas la orquesta representa uno de los ejes más fuertes de su vida. Las vemos tocar, practicar y exponer al público su habilidad. Pero el film no se queda en eso, porque sería reducir un sostén que tiene muchas otras piezas. Ellas forman parte de un todo que se compone, como se muestra, de charlas, comidas, historias y desafíos. El hecho de que el documental recorra, junto con las chicas, sus vivencias y momentos compartidos acerca al espectador a entender un poco más ese amor que comparten.

En paralelo a lo que vamos conociendo de estas jóvenes aparecen momentos en los que se enfoca a las más chiquitas de la banda. Este recurso, no solo tiene peso por sí solo, al presentar personajes tan ocurrentes, sino que también funciona como refuerzo para entender lo que no vemos. Podemos llegar a suponer el recorrido que han hecho estas casi adolescentes para llegar a lo que son ahora. Nos muestra una idea de cómo fueron experimentando ese lugar y haciendo de él un espacio propio, lleno de anécdotas y amigos.

Pibas del viento se atreve a mirar un espacio íntimo, muy personal, y logra que aquellos que no saben ni conocen nada de él puedan apreciarlo y hasta percibir la satisfacción de quienes lo integran. Se empatiza con las protagonistas porque se reponen muchos de los elementos que componen ese sentimiento tan profundo que tienen por la orquesta. Uno de los elementos que más simpatía genera es la apuesta colectiva que se hace desde el centro cultural. Ellas brillan porque transmiten un mundo en el que son posibles los sueños compartidos.

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