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El día del fin del mundo

Título original: Greenland
Origen: EE.UU. / Reino Unido
Dirección: Ric Roman Waugh
Guión: Chris Sparling
Intérpretes: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roger Dale Floyd, Scott Glenn, Randal Gonzalez, Rick Pasqualone, Nicola Lambo, Alan Pietruszewski, Scott Poythress, Claire Bronson, Madison Johnson, Gary Weeks, Tracey Bonner, Hope Davis, David Denman, Andrew Bachelor, Joshua Mikel, James Logan, Randall Archer, Holt McCallany
Fotografía: Dana Gonzales
Montaje: Gabriel Fleming
Música: David Buckley 
Duración: 119 minutos
Año: 2020


6 puntos


EL DRAMA DE LA CATÁSTROFE

Por Rodrigo Seijas

(@funcinemamdq)

Gerard Butler se ha ido consolidando a lo largo del tiempo como una estrella de acción de segundo orden, que igualmente ha tenido unos cuantos éxitos. Lo llamativo es que casi siempre estos films están atravesados por un componente dramático bastante fuerte. Si repasamos mínimamente 300, la saga del agente del Servicio Secreto Mike Banning o El robo perfecto, por citar solo algunos ejemplos, nos damos cuenta que son films con protagonistas marcados por la pérdida, la soledad y/o un sentido del deber cercano a la inmolación. En el fondo, pareciera que a Butler lo que le gusta es el drama, y por eso ahora tenemos El día del fin del mundo, que combina el cine catástrofe con el melodrama familiar y matrimonial.

El film de Ric Roman Waugh no pretende inventar nada nuevo y por eso podemos detectar en él elementos ya vistos en esas películas donde la humanidad, por distintos motivos, enfrenta la certeza casi absoluta de su extinción. Aquí tenemos a una familia tratando de reconstruirse luego de una crisis de pareja, que de repente debe afrontar un escenario de cataclismo mundial a partir de la llegada de un meteorito a la Tierra que amenaza con arrasar el planeta. Cuando resulta que la familia ha sido una de las elegidas para ingresar a un refugio armado de urgencia por el gobierno, se inicia una carrera frenética que también será una lucha por la supervivencia. Sin embargo, los obstáculos no solo vendrán a partir de las sucesivas etapas, sino también de otras personas buscando alcanzar el mismo objetivo.

En El día del fin del mundo pasa de todo, básicamente porque el guión de Chris Sparling procura crear toda clase de situaciones no solo espectaculares, sino especialmente dramáticas, de lucha de voluntades y hasta de crueldad. Y si bien las limitaciones presupuestarias se notan bastante en algunos pasajes, Waugh hace de eso una virtud, trabajando la tensión y el impacto con precisión desde la imagen y el sonido, estableciendo distinciones pertinentes entre lo que se ve y lo que queda fuera de campo. Sin embargo, en la vocación por la acumulación de dramatismo, que casi roza lo telenovelesco, es donde el film encuentra sus mayores debilidades, particularmente con algunos giros narrativos entre forzados y arbitrarios. De ahí que durante buena parte del metraje la película amague con desbarrancar hacia lo solemne y manipulador.

Pero, por suerte, en ese desfiladero muy estrecho por el cual transita El día del fin del mundo nunca termina por caer para el lado Iñárritu del cine, ese donde el mensaje se impone a lo que se cuenta. En parte lo logra gracias a interpretaciones -no solo de Butler, sino también de Morena Baccarin y Scott Glenn- lo suficientemente convincentes y humanas para una trama donde todos están con los dientes apretados y al borde del colapso. Asimismo, porque Waugh no pierde de vista que lo importa no es la bajada de línea social o política sobre cómo las civilizaciones se comportan ante eventos de desastre, sino la historia de esa familia tratando de sobrevivir. Sin mucho más que eso, El día del fin del mundo llega al destino prometido: el de conseguir ser un entretenimiento un poco sufrido, pero efectivo, donde las emociones humanas se dan la mano con un paisaje apocalíptico.

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