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Siete días de cine en la TV: Figgis, Szwarc, Prividera, Chomet

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Por Rodrigo Seijas y Mex Faliero

(@funcinemamdq)

-Lunes 17, a las 19:40 por TBS, La casa de las conejitas. Con Adam Sandler como productor, esta comedia dirigida por Fred Wolf consigue leer los códigos de la feminidad con inteligencia y sensibilidad, sumándole toda clase de referencias culturales a una velocidad vertiginosa. Un film previsible en su relato de aprendizaje, pero aún así sumamente cautivante a partir de su productiva autoconsciencia, que encima cuenta en el protagónico con Anna Faris, una gran -y algo subestimada- comediante, que aquí está estupenda.

-Martes 18, a las 11:00 por Disney, Pinocho. Había una vez, un señor llamado Walt Disney, al que muchos dicen despreciar pero que seguramente le deben buena parte de sus recuerdos (y traumas) cinematográficos de la infancia. Esta adaptación del cuento de Carlo Collodi demuestra la enorme capacidad del cineasta y su estudio para delinear personajes, secuencias e instancias musicales icónicas e inolvidables, que cimentaron un estilo que sirvió de marco de referencia para la animación de décadas posteriores. Ganadora de dos Oscars: mejor banda sonora y mejor canción original.

-Miércoles 19, a las 12:50 por Paramount Channel, Una lección de vida. En los 90’s, Mike Figgis era uno de esos directores del indie que se había instalado en el mainstream norteamericano con films que tenían cierta personalidad, a pesar de sus convencionalismos. Y esta producción con Albert Finney, Greta Scacchi y Matthew Modine es un buen ejemplo, adaptación de una obra de teatro de Terence Rattingan llevada al cine en 1951 por Anthony Asquith, en la que un profesor de lenguas clásicas a punto de jubilarse suma a esa crisis la de saber que su esposa -mucho más joven- la engaña. Una lección de vida coquetea con el cine qualité, pero tiene resoluciones que salen de cierta placidez. Y, además, Finney la rompe en el rol protagónico.

-Jueves 20, a las 10:05 por Max, Pide al tiempo que vuelva. Richard Matheson es autor de la novela y además del guión que da sustento a este film de Jeannot Szwarc, una fantasía romántica protagonizada por Christopher Reeve y que tiene mucha relación con la serie La dimensión desconocida. Seguramente hoy pueda ser vista con algo de cinismo, pero esta historia que se vale de inteligentes paradojas temporales trabaja una historia de amor en dos tiempos y aprovecha una angustia existencial bien construida para potenciar el drama romántico. Por suerte, lejos de ponerse solemne, prefiere la fantasía leve.

-Viernes 21, a las 12:00 por CINE.AR, M. Este documental de Nicolás Prividera revela no sólo la presencia de un autor sobresaliente, sino también de alguien que aporta originalidad a la hora de llevar el documental autorreferencial y también la mirada sobre la última dictadura argentina. El film se centra en la investigación que lleva adelante el director sobre la detención y desaparición de su madre. Con un rigor inusitado, avanza sobre varios frentes y arroja una mirada cuestionadora que resulta poco habitual en el registro que el cine ha hecho de aquellos años.

-Sábado 22, a las 22:00 por TCM, La hora del espanto. Uno de los films de terror emblema de la década del ochenta, que a partir de un relato casi mínimo consigue dialogar paródicamente con el mito de Drácula creado por Bram Stoker y sus distintas encarnaciones cinematográficas, especialmente las realizadas por la productora británica Hammer. Una película que, sin alcanzar grandes alturas, no deja de funcionar como una efectiva y entretenida comedia de horror, con unos cuantos momentos bastante inquietantes. Un pequeño clásico de culto de su época.

-Domingo 23, a las 15:30 por Paka-Paka, Las trillizas de Belleville. Este delirante film animado de Sylvain Chomet muestra la búsqueda que hace una abuela (junto a su perro) de su nieto, un ciclista a punto de competir en el Tour de France que ha sido secuestrado. El detalle es el encuentro de las trillizas del título, viejas estrellas del music–hall de los años 30. En ese gesto, el film permite algunas conexiones hacia el pasado, especialmente desde lo estilístico y desde un estilo humorístico y de comicidad bastante deudor del cine clásico.

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