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Jane Eyre

janeeyre1Título original: Idem
Origen: Inglaterra
Dirección: Cary Joji Fukunaga
Guión: Moira Buffini, sobre la novela de Charlotte Brontë
Intérpretes: Mia Wasikowska, Jamie Bell, Su Elliot, Holliday Grainger, Sally Hawkins, Simon McBurney, Sandy McDade, Edwina Elek, Judi Dench, Romy Settbon, Eglantine Rembauville-Nicolle, Michael Fassbender
Fotografía: Adriano Goldman
Montaje: Melanie Oliver
Música: Dario Marianelli
Duración: 120 minutos
Año: 2011


8 puntos


Un (des)amor como los de antes

Por Mex Faliero

(@mexfaliero)

janeeyre3Antes de consagrarse con la sobrevalorada serie True detective, el director Cary Joji Fukunaga había llevado al cine esta muy intensa adaptación de la clásica novela de Charlotte Brontë, Jane Eyre. Nueva versión que si bien presenta mínimas modificaciones respecto del material original, evidencia notables logros estéticos y cinematográficos, sumados a la valentía para construir en el presente un relato romántico en la vieja escuela sin ceder a la tentación de la relectura post-moderna. En verdad, más allá de la fragmentación temporal del relato, hay elementos que tienen que ver con una mirada desde el presente, pero se trata de recortes necesarios y que no repercuten en la esencia de un material que se sostiene en el tiempo por la universalidad de sus temas.

La Jane Eyre de Fukunaga es todo lo romántica y trágica que Brontë sabía ser. Pero además respeta ese imaginario incipientemente feminista que la autora podía desarrollar sobre fines del Siglo XIX, cuando publicó este material. La historia es la de la joven huérfana criada por su tía y abandonada a la suerte de una institución sumamente rígida en su educación, que termina trabajando de institutriz para la hija de un hombre misterioso del que se enamora. Desde la puesta en escena, Fukunaga elige para los escenarios naturales los planos amplios que se imponen sobre lo humano, mientras que para los interiores opta por una iluminación que muchas veces se vale de velas y recursos naturales: la fotografía de Adriano Goldman es realmente fascinante. Más allá de lo manierista que puede ser el director por momentos, desde el aspecto visual su película es irresistible.

La paleta de colores de Jane Eyre refuerza en sus interiores los colores rojizos, que exorcizan asuntos inherentes a la historia y que tienen que ver con recursos góticos que Brontë desarrollaba en esta novela aunque no se tratase de una autora enmarcada en ese género. Si la novela es más explícita en la presencia de lo sobrenatural y allí lo religioso adquiere cualidades míticas, el director opta por una sutileza que no sugiere su exclusión: los elementos están (susurros, clima fantasmales, misterios sobrenaturales), pero el abordaje resulta más acorde a un registro naturalista. Fukunaga acopla aquello sobrenatural al relato, y lo hace fluir sin perder de vista la concentración de la historia. Que es la historia de amor, los deseos personales contra el orden social de un tiempo, y especialmente el rol de la mujer un espacio de compañerismo y complicidad contra el macho avasallante: ahí, el vínculo que entablan la Fairfax de Judi Dench con la Jane de Mia Wasikowska, ambas perfectas junto al seductor y reptil Rochester de Michael Fassbender. Fukunaga le inyecta vibra al moribundo qualité y logra un film de respiración clásica.

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