Funcinema

Blood shot – justicia sangrienta

poster bloodshotTítulo original: Blood shot
Origen: EE.UU.
Dirección: Dietrich Johnston
Guión: Dietrich Johnston
Intérpretes: Brad Dourif, Lance Henriksen, Christopher Lamber,t Jeff Chase, Michael Bailey Smith, Paula Trickey
Fotografía: Adam Biddle
Montaje: Dietrich Johnston
Música: Kyle Newmaster
Duración: 95 minutos
Año: 2013
Compañía editora: SBP


6 puntos


El Grindhouse de la B

Por Rosana López

(@fancinemamdq)

bloodshot unoPara ver semejante película como Blood shot – justicia sangrienta es necesario despojarse de intelectualidad cinéfila o todo preconcepto de súper producción visual. Sólo de esa forma es posible disfrutarla y hasta reclamar una secuela a semejante guión ¿original?, entretenido y descabellado.

Sin dudas que Blood shot – justicia sangrienta es la primera obra del desconocido Dietrich Johnston que logró adaptar su cortometraje a una historia de hora y pico, incorporar el cine grindhouse de Robert Rodríguez, seleccionar personajes hollywoodense de los 90 venidos a menos como Christopher Lambert (Higlander) y Brad Dourif (Chucky), y mezclar una dupla protagónica que recae sobre un “estereotipado detective” joven y galán  incomprendido por sus compañeros junto a un vampiro justiciero al mejor estilo Nosferatu y Frankenstein. Con todo ello, es posible seguir  las andanzas de este pelado con colmillos contratado por el mismísimo presidente de los Estados Unidos encarnado por Lambert para frenar la bomba cósmica creada por un grupo de terroristas árabes  liderado por un gracioso Dourif. Sin olvidar que el fachero detective que desconoce los nobles propósitos del  pistolero chupasangre busca eliminarlo por creerlo una amenaza a la humanidad.

Este tipo de film ligero y sin demasiadas pretensiones reúne los condimentos propios  de un comic de acción con villanos y héroes híbridos. También logra entremezclar un insípido terror/humor muy disfrutado por espectadores que guardan simpatía con efectos especiales de bajo presupuesto, ambientaciones cutres y actores que supieron ser la gloria en décadas pasadas. Actores que definitivamente persiguen el billete sin importarles la autoparodia  aunque, sin un pelo de tontos, responden al nuevo fenómeno de un mercado fílmico  independiente cuyo objetivo es “reposicionar” viejas estrellas venidas a menos a un público consumista muy reducido pero definitivamente fiel.

Es posiblemente Blood shot – justicia sangrienta la carta de presentación a nuevas producciones de Johnston con más secuelas o historias de este mismo calibre. Tal vez, Rodríguez y su Machete ya tienen un hijo bastardo que le pisa los talones.

Comentarios

comentarios

Comments are closed.