Funcinema

Pantalla Pinamar 2013: por una ética del deseo

fondo del bosquePor Daniel Cholakian

El fondo del bosque la película de Benoit Jacquot que fue la más compleja e inquietante película que pudo ver este cronista durante la muestra Pantalla Pinamar -de la cual aquí les acercamos un resumen de los premios de la competencia-, es un discurso sobre la vida y el deseo. Lejos de suponer una moral, la película propone una ética. Etica entendida como un modo de ser en el mundo y un espacio real o simbólico de pertenencia vital, y no como un dilema entre el bien y el mal. Por ello nuestra referencia a una ética del deseo.

Un cruce de miradas en la puerta de un templo entre Timothee (Nahuel Pérez Biscayart) y Josephine (Isild Le Besco) abre un ¿inexplicable? devenir amoroso, donde lo mágico, lo místico, lo religioso y la brujería están siempre presentes. He aquí uno de los grandes méritos de Jacquot, no imponer ni una mirada romántica ni una mirada racional a la relación, sino relatarla, exponerla, imponerla, desarrollarla, en un mundo cuya concepción plástica propone espacios de extrañeza en medio de lo concreto espacio temporal.

¿Quién es el sujeto y quién el objeto de esta relación que parece motorizada por el misterioso joven pordiosero? ¿Es acaso un brujo, un violador, un manipulador? ¿Es acaso la joven hija respetuosa de un padre docto y generoso una mujer raptada o acaso embrujada?

Jacquot incluye en este relato de una pasión amorosa inquietante -que interpela al propio espectador y su relación con el deseo- la religión, la mitología, los ritos de orígenes diversos, contados con un encuadre plástico notable que confunde lo real material y lo real simbólico. Lo onírico no deja de estar presente, aún cuando lo real concreto reconstruye permanentemente el mundo. De esta manera el realizador no permite extrapolar la pasión al mundo de lo ajeno a lo humano, sino que lo ubica en este plano material. Lo que se permite es extender los límites y apropiarse de los misterios de la pasión humana.

La película tiene una concepción donde todos los elementos articulan para construir ese espacio de lo real mágico, de lo inesperado, lo misterioso, desde la música de Bruno Coulais y la fotografía de Julien Hirsch, hasta las máscaras impecables de Le Besco y Pérez Biscayart.

La pasión amorosa como constructor del misterio íntimo de la vida, como lugar último de lo vital es el misterio al que se asoma con notable talento Jacquot. Una película para enfrentar con una mirada desestructurada.

TODOS LOS PREMIOS DE PANTALLA PINAMAR

-Balance de Oro: Elefante blanco
-Balance de Plata: Días de pesca
-Balance de bronce: De martes a martes
-Premio Balance Especial: Imanol Uribe y Cesc Gay
-Premio SIGNIS: A la deriva
-Premio EGEDA: Elefante blanco

Comentarios

comentarios

Comments are closed.