Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
Atención: se revelan detalles de la trama
El arranque de Lost/Found, y el de The Acolyte, la nueva serie del universo de Star Wars lanzada por Disney+ y situada en los últimos días de la era de la Alta República, es muy bueno. No solo por cómo rompe con las expectativas previas, sino también por cómo plantea un conjunto de enigmas que seguramente impulsen gran parte de la narración en los capítulos por venir. Vemos a una guerrera (Amandla Stenberg) que busca un enfrentamiento directo con una Maestra Jedi llamada Indara (Carrie-Anne Moss recuperando su perfil más Matrix, pero para bien), a la que termina asesinando de forma sorprendente, básicamente porque el enfrentamiento desigual anticipaba lo contrario. De esta forma, la directora y guionista Leslye Headland elimina en apenas unos minutos a un personaje intrigante como Indara, a la vez que dispara varios interrogantes, que se acrecientan cuando volvemos a ver a la asesina, trabajando pacíficamente como mecánica en una nave. Su nombre es Osha, que en algún momento fue aprendiz de Jedi aunque luego renunció a esa posibilidad y se le aparece un joven Maestro Jedi, Yord Fandar (Charlie Barnett), enviado para encarcelarla por el crimen es inculpada por el crimen y enviarla al planeta de Coruscant para ser interrogada. Sin embargo, la suerte, por decirlo de algún modo, esta vez le es ligeramente favorable Osha: otros prisioneros arman un escape y la dejan atrás, la nave donde viajaba se estrella, pero ella sobrevive. Ahí es donde se da inicio a la otra parte relevante de la trama: la Maestra Jedi Vernestra Rwoh (Rebecca Henderson), a cargo de una situación ciertamente áspera -la noticia de que una antigua Padawan asesinó a una Maestra Jedi debilitaría a la Orden frente a sus enemigos del Senado- consulta al Maestro Sol (Lee Jung-jae), quien supo ser el tutor de Osha, Sol, a pesar de que todas las evidencias están en contra de Osha, pide encabezar una investigación y búsqueda de Osha. Para eso, arma un pequeño equipo, conformado por Yord y Jecki (Dafne Keen), a quienes les revela que Osha perdió a su familia en un incendio iniciado por su hermana gemela, Mae, a quien él vio morir. Eventualmente, consiguen rastrear a Osha, quien ha tenido una serie de visiones que completan una parte del misterio: Mae, contrario a lo que se pensaba, está viva, y es la verdadera culpable del asesinato de Indara. Lo último que vemos es precisamente a Mae, en una reunión con un Lord Sith enmascarado, quien le transmite un críptico mensaje: “un acólito mata sin armas. Un acólito mata el sueño”. Esa frase está, indudablemente, cargada de significados, todavía difusos. Lo relevante es que Lost/Found nos introduce con habilidad desestabilizadora y una puesta en escena muy precisa en una estructura narrativa casi de policial, donde la dualidad -tanto literal como metafóricamente- va a ser un factor dominante.
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