Por Mex Faliero
El ingreso de Owen Wilson como Mobius M. Mobius, el agente de la Autoridad de Variación Temporal que aparece en la serie Loki, es una de las noticias más felices del universo Marvel. El actor que aprendimos a conocer de la mano de las películas de Wes Anderson, y que luego se convirtió en uno de los mejores y más extraños comediantes del cine norteamericano, es uno de esos intérpretes capaces de dotar de enorme sensibilidad y humanidad al personaje que le toque en suerte. Y la humanidad es clave en su construcción de Mobius, un personaje decididamente melancólico, atrapado en una trampa temporal que lo ha obligado a vivir dentro de una mentira. La elección de Wilson fue llamativa, pero también precisa: si la participación en las películas de Marvel se da por medio de lo muscular, lo atlético, el carisma de mega estrella o el prestigio de figura premiada que quiere jugar un rato, Wilson es un actor que aporta algo novedoso aquí dentro: la sensibilidad que vuelve todo cercano, amable, desprovisto de la parafernalia y la hipérbole de estas películas y series gigantescas, llenas de CGI y secuencias de acción mastodónticas. Wilson aparece ahí siendo casi nosotros mismos metidos en la aventura, un actor terrenal que corre el velo de lo inalcanzable y lo vuelve cercano. Eso es algo característico de Wilson, que en películas como Marley y yo o Extraordinario, logra con su presencia que melodramas rodeados de clichés y situaciones potencialmente lacrimógenas pierdan su carácter manipulador. Uno siente la frustración y la tristeza de sus criaturas. En Loki, más allá de las peculiaridades del personaje, Wilson hace que la melancolía de Mobius se haga física, con ese tono de voz particular y esa mirada que parece siempre estar en otro lugar. Y no deja de ser llamativo que cuando lo espectacular parezca ser el diseño de producción, lo que termina emocionándonos e impactándonos es esta historia es tan simplemente ese tipo que está sufriendo y al que queremos que le vaya bien. Es el factor humano, que sobresale en la máquina.
