Título original: Mutiny // Origen: Reino Unido / EE.UU. // Dirección: Jean-François Richet // Guión: Lindsay Michel, J.P. Davis // Intérpretes: Jason Statham, Chaneil Kular, Ramon Tikaram, Jason Wong, Annabelle Wallis, Roland Møller, Arnas Fedaravicius, Rumi Sutton, Ben Cartwright, Adrian Lester // Fotografía: Brendan Galvin // Edición: David Rosenbloom, Joe Rosenbloom // Música: Marcus Trumpp // Duración: 95 minutos // Año: 2026
6 puntos
UNA MÁS DE STATHAM
Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
A esta altura del partido, Jason Statham es de esas estrellas confiables, para bien y para mal. Es decir, su producción es casi constante y no hay una gran diferencia entre el piso y el techo de los films que hace, a tal punto que incluso ya tiene un molde personaje que repite con mínimas variaciones. Eso genera una predictibilidad disfrutable, pero también limitada, una filmografía sin grandes cumbres, que solo aprovecha hasta cierto punto su potencial físico e interpretativo. Código: Venganza es una nueva muestra de esto, una película correcta en su ejecución, aunque fácilmente olvidable.
Al film de Jean-François Richet le toma unos minutos plantear su premisa y lo hace casi como un trámite, porque es consciente de que al espectador no le importa las razones del protagonista, sino sus acciones. El relato se centra en Cole Reed (Statham), un ex militar que ahora trabaja para un empresario dedicado al transporte marítimo. Justo cuando su jefe está por cerrar la venta de su empresa, les tienden una trampa y lo matan frente a él, inculpándolo de paso por el crimen. En fuga, pero con ansias de revancha, Cole sigue la única pista que deja el asesinato y se embarca en un buque carguero, en el que descubre una conspiración criminal a gran escala. Rodeado de enemigos, solo contará con la ayuda de una mujer (Annabelle Wallis) que le tocó trabajar ahí medio de casualidad. Lo que vendrá a continuación es lo esperable: el héroe cargándose a una cantidad respetable de villanos, uno por uno, a golpes, cuchillazos y tiros. O sea, lo que todos queremos en un film de Statham.
Richet ya mostró experiencia y experticia a la hora de filmar películas con personajes encerrados y/o rodeados: tanto Masacre en la cárcel 13 (remake de Asalto al Precinto 13) como Alerta extrema son películas que le sacan todo el jugo posible a sus premisas y que hasta consiguen entregarnos, en un par de trazos, buenos personajes, que se definen por sus acciones. En Código: Venganza vuelve a sacar sus credenciales, principalmente desde el manejo del espacio y, en menor medida, el tiempo, ambos con sus respectivas capacidades para aumentar la tensión narrativa y de puesta en escena. Algo parecido se puede decir con la fisicidad potenciada a través del montaje, que le da vía libre para el lucimiento de las habilidades de Statham, que es un espectáculo en sí mismo con sus movimientos y ejecución de la violencia. Lo que sí falta es un poco más de matices y atractivo en los personajes, en especial con el de Wallis, que está un poco de adorno, por más que el guión quiera darle algo de profundidad explorando su historia afectiva.
Al fin y al cabo, Código: Venganza es “una de Statham” y casi no se aparta de ese lugar seguro. De hecho, cuando amaga con hacerlo, intentando delinear una lectura social vinculada a la trata de personas, queda expuesta en su maniqueísmo. Richet y el propio Statham parecen entender eso y por eso se centran en la acción pura, en una espectacularidad seca y brutal, aunque poco renovadora. De ahí que tengamos una película simple y efectiva, sin defectos importantes, pero tampoco sin grandes virtudes.
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