Por Mex Faliero
Volvió Terapia sin filtro, volvió una de las series mejor escritas del panorama actual de televisión y plataformas. Es una comedia dramática, tan cómica como dramática, pero que no usa lo dramático como apuesta por el moco tendido y lo aleccionador como This is us, sino como una superficie donde se expresa la vida sin sobreactuaciones, con sus conflictos de toda laya. Y, claro, surge la comedia como rescate, como escape, como ese elemento que a veces tiene el fin de que no hablemos de lo que tenemos que hablar pero que siempre significa algo. Una de las curiosidades de la serie es que si bien se construye sobre un plano de realismo, utiliza desvíos cómicos que no eluden el absurdo o lo disparatado, muy puntualmente en personajes hermosos como el Derek de Ted McGinley que parece estar viviendo en otro planeta y baja cada tanto. En el regreso, el capítulo My bad se sintió casi como un fin de temporada antes que como un comienzo. Un episodio sólidamente dirigido por Randall Keenan Winston (con experiencia dentro de la serie), que muy astutamente entreteje subtramas a riesgo de no poder hacer nunca centro, pero que tiene la virtud de ofrecernos dosis de todos y cada uno de los personajes que amamos, cada uno enfrascado en sus diversos dilemas existenciales. Y si bien el conflicto entre Jimmy (Jason Segel) y su hija Alice (Lukita Maxwell) pareció ser el núcleo, con el dilema del miedo a soltar, lo cierto es que la atención se desvió rápidamente hacia Paul (Harrison Ford) y su Parkinson cada vez más presente, pero especialmente con la aparición de Michael J. Fox como Gerry, un personaje que tendrá un giro inesperado y que será lo agrio de este comienzo agridulce en el buen sentido. La participación de Fox era toda una incógnita, pero los guionistas de Terapia sin filtro lo incorporaron con la sabiduría con la que se manejan habitualmente. My bad fue un episodio bastante más extenso que lo que nos tiene habituados la serie y eso se justificó en la buscada exploración por la intimidad de cada personaje. La serie está en buena forma y promete otra buena temporada.
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