Por Mex Faliero
En el interesante catálogo que tiene la plataforma streaming Apple sobresalen tres comedias que tienen evidentes rasgos y similitudes. Hablamos de Ted Lasso, Terapia sin filtro y Stick, tres comedias dramáticas protagonizadas por tres grandes comediantes del Siglo XXI: Jason Sudeikis, Jason Segel y Owen Wilson -respectivamente-. Una particularidad de las tres series, es que parecen estar hechas a imagen y semejanza de un personaje prototípico de cada actor, con una construcción de universo que parece vincularse fuertemente con la identidad de cada uno. La otra gran particularidad, es que todas eligen por un tono de comedia dramática amable, sabio en la forma de integrar conflictos, que profundiza en el dolor de cada personaje pero sin volverse solemne y sin olvidar nunca que el objetivo principal es buscar la sonrisa. De este trío, la más nueva incorporación es Stick, creada por Jason Keller, con Owen Wilson como un ex golfista en decadencia, que por azar se cruza con un joven talento y quemará todas las naves para aconsejarlo y convertirlo en un profesional. Stick elige sabiamente el terreno de la comedia dramática deportiva, porque sabe que en ese campo los conflictos cuentan con resortes mucho más directos y efectivos. Y es también un poco una road movie, porque los personajes se mueven siguiendo los diversos torneos que hay a lo largo y ancho del país, mientras las relaciones se van modificando a medida que avanzan los kilómetros. Stick es básicamente la lucha de un grupo de personajes por ahuyentar sus fantasmas, aunque no puedan consigo mismos. Y es, también un poco, una mirada a las diferencias que existen entre los códigos de las nuevas y viejas generaciones. Hay que reconocer que en esa intención de marcar las diferencias, los personajes jóvenes lucen un poco irritantes (especialmente ese alma libre que se encuentran en el camino, interpretado por Lilli Kay) o sobreescritos, aunque en la historia que maneja el protagonista Santi (Peter Dager) se juega un poco el mano a mano con el Pryce de Wilson. De todos modos Stick sabe que si la cosa no funciona del todo, ahí está Marc Maron -como el mejor amigo de Pryce- para salvar la ropa. Stick es un poco menos sofisticada que Ted Lasso o Terapia sin filtro, un poco porque el suyo es un subgénero un poco más popular y tiene sus reglas ineludibles, aunque mantiene la honestidad para plantear conflictos y una escritura que encuentra la noble ahí donde todo parecerá dirigirse al cinismo. No es menor comentar que en la dirección de los capítulos aparecen nombres como los de Jonathan Dayton, David Dobkin, Valerie Faris o John Hamburg, todos directores con un timing más que reconocible para la comedia. Aunque la que sobresale es MJ Delaney, quien dirige el mejor episodio de la temporada, Clark the mark, pero también No weddings and a funeral, uno de los grandes episodios de Ted Lasso.
NdR: la plataforma AppleTV confirmó que habrá segunda temporada.
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