Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
Dirigido por Dana Gonzales, el segundo episodio de Alien: Earth deja un poco de lado las pretensiones filosóficas cercanas a Prometeo y Alien: Covenant que se vieron en Neverland, para volcarse más a los climas entre inquietantes y explosivos de Aliens: el regreso. Aunque en verdad Mr. October se inscribe principalmente en el drama familiar, manejando los hilos narrativos para conducirnos al reencuentro entre Wendy (Sydney Chandler) y su hermano Hermit (Alex Lawther). Es decir, algo parecido a lo que hacía James Cameron en la segunda película de la saga, que era esencialmente la historia de una mujer tratando de salvar a una hija adoptiva. De fondo, ya se empieza a insinuar de forma más decidida la guerra corporativa, con Kavalier (Samuel Blankin) ignorando los requerimientos de Yutani (Sandra Yi Sencindiver) de mantenerse fuera de la nave, que es de su propiedad. Hay una mixtura llamativa en el capítulo, dada inicialmente por el humor entre payasesco, ingenuo y macabro que aparece en las primeras interacciones entre los híbridos -inocentes a más no poder- y las criaturas alienígenas, entre las cuales hay una especie de tentáculos con muchos ojos que es bastante temible. También por los choques inaugurales entre humanos y xenomorfos, que resultan en masacres absolutas de los primeros. En este aspecto, hay tres secuencias muy buenas y de enorme tensión: un escape de Hermit por las escaleras de un edificio, con un xenomorfo siguiéndolo de cerca; una sangrienta matanza dentro de un departamento; y otra afuera de un ascensor, que hace un uso estupendo del fuera de campo. En las últimas dos tiene un protagonismo muy particular Morrow (Babou Ceesay), que hace lo posible por salir de ahí con un espécimen alienígena para la corporación Weyland-Yutani, aunque no le salen muy bien las cosas. Kirsh (Timothy Olyphant) también empieza a tener juego propio liderando al grupo de jóvenes híbridos, a los que trata como si fueran un pelotón de niños exploradores, aunque estén en un relevamiento científico/corporativo de magnitudes todavía difíciles de dilucidar. Pero Mr. October se reserva lo más impactante para el final, donde otra vez entran en juego rasgos de comedia casi infantil, a partir de cómo Wendy se ve obligada a “presentarse” -por decirlo de algún modo- a Hermit, luego de que uno de sus compañeros, Slightly (Adarsh Gouray), revela no tan accidentalmente su identidad. Luego los tres llegan a un lugar donde están los famosos y terribles huevos alienígenas. Ahí es donde Hermit es capturado por los xenomorfos y todo queda abierto para una búsqueda frenética por parte de Wendy, tras un capítulo de ritmo mucho más ágil y decidido que el primero.
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

