Título original: Freakier Friday // Origen: EE.UU. // Dirección: Nisha Ganatra // Guión: Jordan Weiss, basado en el libro de Mary Rodgers y en los personajes creados por Leslie Dixon y Heather Hach // Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Lindsay Lohan, Julia Butters, Sophia Hammons, Mark Harmon, Manny Jacinto, Maitreyi Ramakrishnan, Christina Vidal, Haley Hudson, Chad Michael Murray, X Mayo, Lucille Soong, Rosalind Chao, Vanessa Bayer // Fotografía: Matthew Clark // Montaje: Eleanor Infante // Música: Amie Doherty // Duración: 110 minutos // Año: 2025 //
5 puntos
CONFUSAS LAS CUATRO
Por Mex Faliero
Con el estreno La pistola desnuda 2025 hablamos mucho acerca de la comedia, el público, la necesidad de reír, la ausencia cada vez mayor de ese ritual en las salas de cine. Hablamos mucho, nos lamentamos otro tanto, y la película finalmente fracasó en los cines argentinos, como era de esperar. Sin embargo una semana después, casi en silencio, se estrenó Otros viernes de locos, una comedia más discreta que aceptable, con escasos valores cinematográficos y sostenida apenas en el carisma de sus dos estrellas, Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan, y se convirtió en la película más vista del fin de semana, de un fin de semana en el que se estrenaba una de las películas de terror más comentadas del año como La hora de la desaparición. Conclusión: todos los argumentos acerca de que la gente no mira comedias en el cine quedaron desbaratados. Aunque también podríamos decir que una golondrina no hace verano.
Esta comedia que continúa a aquel film generacional del 2003, que era a su vez una remake de una vieja película de Disney de 1976 con Jodie Foster, hace lo que muchas comedias hacen en sus segundas partes, contar lo mismo pero exagerado. Si antes eran una madre y una hija las que intercambiaban cuerpos, ahora son la misma madre, la misma hija, pero también su hija y nieta de la otra, y la hija del nuevo interés romántico de la madre de la joven. ¿Suena confuso? No se preocupen, porque a la directora Nisha Ganatra también le cuesta contar esto con cierta claridad narrativa. La película es un copio y pego de los elementos icónicos de la primera entrega, pero acumulados con poca gracia y sin sentido de la homogeneidad (el rock, la boda como clímax, el giro fantástico, todos y cada uno de los personajes de reparto, los discursos motivaciones multiplicados por cuatro): en ese despilfarro de cuerpos y mentes que se confunden en verdad la película no logra justificar por qué ocurre lo que ocurre y acepta la acumulación de subtramas como combustible para estirar un poco su vida útil. Otro viernes de locos es una película que termina presa de su propia premisa, porque se obliga a desarrollar cuatro conflictos y la mayoría sobran, sumado a que la química que existe entre Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan no logra replicarse en las jóvenes Julia Butters y Sophia Hammons. La película funciona sólo por momentos y, de nuevo, gracias a sus dos protagonistas.
Un viernes de locos de 2003 tenía detrás de cámaras a Mark Waters, que hasta entonces era un ignoto, pero que en un puñado de años, y posteriormente con la maravillosa Chicas pesadas, se convertiría en la última esperanza blanca de la comedia. Eran tiempos en los que Adam Sandler, Will Ferrell, Ben Stiller, Owen Wilson, Jack Black y un largo etcétera hacían explotar el género, pero que por estas tierras muchas de esas películas las teníamos que ver en VHS o DVD. Un viernes de locos, sin embargo aterrizaba en los cines, porque tenía el aval de Disney, pero además porque Waters tenía cierto tacto para hacer colisionar la comedia popular con la de guiños. Fue un efecto que duró poco y ahora Waters anda haciendo comedias mediocres para Netflix. Más allá de Waters, está claro que Otro viernes de locos no tiene la eficacia, el timing, ni la gracia de la original. Apenas Jamie Lee Curtis, con su capacidad cómica y su falta de miedo al ridículo, que se anima a todo y que desde un rostro que acepta el paso del tiempo con absoluta dignidad, se permite unos chistes muy divertidos sobre cirugías estéticas y otros maltratos corporales.
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