Título original: Argentina // Origen: // Dirección: Luciano Zito // Guión: Luciano Zito // Intérpretes: Camila Peralta, Luciano Ledesma // Fotografía: Victoria Pereda // Montaje: Ana Remon, Sebastián Schjaer // Música: Jackson Souvenirs // Duración: 75 minutos // Año: 2025 //
6 puntos
ATENTA OBSERVACIÓN
Por Guillermo Colantonio
La atenta observación al borde de la parquedad es el fundamento estético que sostiene a esta historia en la que vemos a una joven trabajadora limpiando casas de vacaciones en Villa Gesell. Una rutina silenciosa demanda un largo tiempo de seguimiento por parte de una cámara que acompaña y jamás la suelta. Mientras tanto, se abre una importante dimensión de sugerencia donde habrá que inferir aspectos de su vida. El vacío emocional, entonces, se representa con una lógica formal a base de encuadres que se suceden parsimoniosamente. Nancy (Camila Peralta) ocupa el día habitando esas casas ajenas, apenas asomando su existencia como si fuera un espectro, escuchando la demanda de sus dueñas. Es el tipo de personaje que ante la menor variación ve modificada su mecánica y eso la pone en crisis. Efectivamente, la llegada de un electricista llamado Juan toca alguna fibra de su ser que permanecía dormida y despierta el deseo. Sin embargo, en esta especie de thriller despojado, sin estridencias ni efectismos, los pequeños actos tienen consecuencias gigantes.
Relato desangelado de traumas ocultos y un paisaje cuya frialdad funciona como marco perfecto. Con esos dos elementos, la película, más allá del riesgo del tono monocorde, se refugia en sí misma, como su protagonista, siempre en estado de alerta, envuelta en un misterio que jamás se devela abruptamente. Detrás de este cuadro individual, la antena está puesta en lo social, una especie de silla sin respaldo, de personas que dan órdenes y que no registran, de caprichos encapsulados en rituales de vacaciones. Una decisión inteligente es dejarlos fuera de campo; con sólo escucharlos, sabemos de su idiosincrasia. Por este motivo, lo que podría ser un hermoso paisaje de arboledas deviene en un frío horizonte temporal. Por ese mismo motivo, el malestar corporal. Que todo esto no se transforme únicamente en un síntoma se debe a la dosificada información sobre Nancy y a un registro ambiental sostenido por imágenes que postergan la revelación.
El pilar de la película de Luciano Zito se construye con una mirada descriptiva que pide paciencia, que no sangra con gritos ni subrayados. No obstante, camina sobre un sendero entre el interés expresivo y una peligrosa pereza, no exenta por momentos de ciertos indicios condenados a la lógica de los símbolos. Una escena en un jacuzzi juega al límite con respecto a lo anterior. Pero, más allá de todo, no deja de ser seductora la apuesta formal a favor de materializar una experiencia de soledad, atravesada por una destacada pared de sonido que camina a la par de la protagonista por esos espacios de soledad, de miedos primigenios y de frustración personal.
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