Título original: Fly Me to the Moon
Origen: EE.UU.
Dirección: Greg Berlanti
Guión: Rose Gilroy
Intérpretes: Scarlett Johansson, Channing Tatum, Woody Harrelson, Ray Romano, Jim Rash, Anna Garcia, Donald Elise Watkins, Noah Robbins, Christian Clemenson, Colin Woodell, Nick Dillenburg, Christian Zuber
Fotografía: Dariusz Wolski
Montaje: Harry Jierjian
Música: Daniel Pemberton
Duración: 132 minutos
Año: 2024
5 puntos
UNA PELÍCULA FALLIDA
Por Mex Faliero
Hay que buscar en la memoria para encontrar otra película reciente que resulte tan fallida como La otra cara de la Luna. Fallida, ni siquiera mala. Fallida, porque su diseño cuidadísimo, su elenco bien pensado en cada rol, su alta producción evidente y su apuesta por un tipo de historia de las que -se dice- ya no se hacen, hacía pensar en una película estimulante, chispeante, divertida. Pero La otra cara de la Luna es fallida, no mala, no odiable, no vergonzosa. Así, fallida, desabrida, inocua, inexpresiva, a pesar de mezclar y mezclar cosas, algunas de ellas muy atractivas en los papeles, y estirarse ambiciosamente más allá de los 130 minutos. En verdad, más que estirarse compacta, aprieta, amontona todos los temas y tonos, que darían para tres películas diferentes. Como este párrafo que acumula sinónimos para decir siempre lo mismo.
Hay que tener a Scarlett Johansson, Channing Tatum, Woody Harrelson y Ray Romano en una comedia romántica con la expedición Apolo XI de fondo y pifiarle así como le pifia Greg Berlanti, el director, lo que no deja de ser en el fondo todo un logro. Berlanti es uno de esos productores exitosos de la tele actual, creador de buena parte del universo DC que se ver por el canal Warner y alguien muy atento a los vientos de época, a sumar tildes en el sumario de temas del presente. Con La otra cara de la Luna se le presentaba un desafío, por cuanto se trata de una película que intenta ser old fashioned en el estilo, aunque no lo logra. Un poco porque no le sale y otro tanto porque Berlanti no se anima a tirarse de cabeza a la locura. Y eso que la primera escena incluye una explosión y a Tatum volando por los aires como el coyote herido por una bomba ACME. Pero no, todo luego se vuelve pulcro, demasiado prolijo.
Un experimento como el que intenta aquí Berlanti lo tuvo Peyton Reed con Abajo el amor. Pero a diferencia de Berlanti, Reed es un director que sabe cómo conectar un chiste con lo que está contando y mientras tanto construir la química entre sus protagonistas. La otra cara de la Luna comienza como una comedia un poco lunática, con el chico profesional y la chica que revoluciona su mundo pacato, pero luego quiere jugar con la idea de la ficción dentro de la ficción a partir del alunizaje y su reconstrucción, y pone a Harrelson a jugar a un villano que se va deshilachando a medida que pasa la película hasta volverse patético, y Johansson es la mujer talentosa que no todos toman en serio y hace unos chistecitos sobre el patriarcado para la tribuna. Ni comedia romántica, ni homenaje a las comedias chic de los 60’s, ni registro histórico. O sí todo, pero todo mal, sin gracia. Lo único digno es Ray Romano, en otra interpretación atildada y clásica. Cada vez que aparece en pantalla la película incorpora esa lucidez de un actor con aplomo, que sabe decir sus líneas con absoluta justeza. Al contrario de todo lo demás.
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