Título original: Idem
Origen: Argentina
Dirección: Darío Arcella
Guión: Darío Arcella
Producción: Macarena Macro
Fotografía: Mario Capetillo Torres
Montaje: Mariano Vélez
Música: Marina Rubino
Duración: 62 minutos
Año: 2022
6 puntos
HISTORIAS DE VIDAS BORRADAS
Por Mex Faliero
Este documental de Darío Arcella relata la experiencia de varias personas que por diversos motivos burocráticos no pudieron tramitar su DNI y permanecen como NN, aunque han desarrollado ya una vida con las ineludibles conexiones vinculares que confirman -por su hiciera falta- su existencia. Una instancia que parece a simple vista un absurdo, casi de comedia dramática rumana o de alguna sátira de Otar Iosseliani, pero que en la experiencia de quien lo padece se convierte en un verdadero infierno de trámites, pasillos tribunalicios o de registros civiles, mientras se vive al límite esperando que la Policía no tome ninguna determinación en alguna averiguación de identidad de rutina. Así lo demuestra uno de los entrevistados, que anda con su carpeta llena de formularios sellados, que si bien no confirman su identidad sí demuestran que al menos estuvo tramitándola.
Arcella tiene el buen tino de poner el ojo en un lugar no muy recurrente para el cine nacional, para revelarnos un mundo que parece de ficción. Y, además, tiene el criterio de saber que la historia de sus protagonistas tiene el valor suficiente como para no necesitar de su voz o su presencia en plano. La cámara del director deja que los entrevistados cuenten sus historias, expliquen el absurdo de vivir sin una identidad determinada por el Estado: es gente sin nombre, apellido, ni número de documento, a la que por eso mismo se le dificulta participar de la vida social, seguir una carrera, ser reconocida como madre o padre de un niño. La posibilidad que cada entrevistado tiene para contar su drama, permite también que el documental no caiga en la editorialización o en el subrayado que por momentos sí aportan una voz en off algo innecesaria o esos planos sobre los personajes que operan como presentación de cada historia.
La mirada que cada uno tiene sobre su propia historia lleva incluso a algunas instancias cómicas, como la experiencia del joven que le da título al documental y que asegura que al no poder tener una identidad propia, decidió robar la de otra persona. Más allá de su simpleza formal como documental, Fui Alan por un año tiene ese valor de lo real sin manipulaciones.
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