Por Rodrigo Seijas
La séptima temporada de Homeland ya parece definitivamente encaminada y con un nivel creciente, luego de un preocupante arranque. Species jump es un episodio potente, con muchos momentos atractivos y en el que las subtramas empiezan a unirse e interactuar armoniosamente.
De hecho, una de las preguntas que venían flotando era cuándo se volverían a cruzar los caminos de Carrie y Saul. En Species jump se da finalmente ese reencuentro largamente esperado, con los personajes atravesando circunstancias opuestas y a la vez complementarias. Es que la operación montada por Carrie descarrila o al menos entrega resultados contraproducentes, porque Simone estaría definitivamente trabajando para alguien, pero precisamente para Wellington, al que se prepara para echar debajo de un tren frente a un Comité del Senado. Por el contrario, la operación que armó Saul para averiguar el posible papel de los rusos en lo que podría ser una guerra de información, recién está comenzando. El diálogo entre ambos es ciertamente revelador: Saul vuelve a aplicar todo su didactismo y practicidad, haciéndole ver a Carrie que Dante podría no ser tan idealista, que hay altas chances de que sea un doble agente y que haya usado a Carrie para desestabilizar al gobierno. Una vez más, Saul vuelve a ser el maestro de una desesperada Carrie, que se da cuenta que ha sido extremadamente ingenua y fácilmente manipulable.
Otro que inicia sus propias pesquisas, aunque con muchas más certezas y un destino fatal, es Ivan, concretando una reunión con Yevgeny Gromov (Costa Ronin, ya visto en la excelente The Americans), quien está detrás de las operaciones virales y que empieza a perfilarse como el gran villano de la temporada. Gromov representa tanto lo nuevo como lo viejo de Rusia: el rencor por la derrota en la Guerra Fría y la memoria de la gente que se perdió, pero también el desprecio por los códigos de la vieja guardia y las capacidades para operar de acuerdo a los tiempos actuales. Ese encuentro tiene luego repercusiones casi lógicas: Gromov se encargará de hacer desaparecer a Ivan antes de que hable con Saul. Mientras tanto, justo cuando el gobierno de Keane parecía retomar la iniciativa, Wellington es víctima de una operación viral que lo hace tambalear en el cargo y que guarda múltiples similitudes con lo sucedido en Virginia.
Species jump termina con Carrie, porque al fin y al cabo ella nunca puede quedarse quieta, por más que se lo recomiende Saul. Por eso monta una nueva operación, pero esta vez contra Dante, a quien seduce y droga, para lugar hacer entrar a sus amigos mercenarios para que revisen el departamento. Nuevamente, el plano final se cierra sobre su rostro, reflejando sus dilemas y obsesiones que la atormentan. Homeland recupera su capacidad para inquietar y provocar desde su diálogo con un presente tumultuoso.

