Funcinema

CANNES 2017: Festival en tres crónicas – 2ª El festejo

Por José Luis de Lorenzo

(especial para @funcinemamdq)

Si existe algo que se celebra en el Festival de Cannes es ver películas. En cierta manera es como cuando eras chico y entrabas a una juguetería y no sabías con qué quedarte; querías llevarte todo.

Así es Cannes, un lugar con gran oferta de films en distintas selecciones. Surge la idea de armar una grilla con lo que uno no quiere perderse, pero a la hora se la cambia por otras decisiones; el boca a boca ayuda mucho y finalmente llega el parámetro cansancio que culmina por deshacer toda la selección determinada para ese día.

Uno de los acontecimientos más importantes de esta edición -que ya culminando está siendo una de las más flojas en años- fue la presencia del director Clint Eastwood. El realizador llegó por el festejo de los 25 años de estreno de Los Imperdonables, en copia 4K recientemente remasterizada a partir del negativo original. Al día siguiente, como si no nos hubiésemos empachado de Eastwood, brindó una masterclass, que no fue de las mejores y falló en varios aspectos, sobretodo en relación a las preguntas realizadas por el crítico Kenneth Turan.

La competencia oficial continuó con las siguientes películas:

Wonderstruck es la adaptación cinematográfica de Todd Haynes del libro de Brian Selznick. Transcurre en dos épocas distintas, desplegando dos historias y dos pequeños –un niño y una niña- que por distintos motivos quedan con un problema auditivo. Ambos segmentos están diferenciados por el uso de color y blanco y negro, intercalando con escenas con mucha música y colorido. Sin embargo, Wonderstruck es un film menor en la filmografía de Haynes. Por momentos resulta soporífero.

Loveless es un film ruso, dirigido por Andrey Zvyagintsev (El regreso, Elena, Leviatán). Trata sobre el desamor de una ex pareja que intenta rehacer sus vidas sentimentales pero con la inclusión del conflicto de que desaparece el hijo que tuvieron de un día para otro, tema que lleva a la ex pareja a potenciar su disgusto mutuo.

The Square es el nuevo film de Ruben Ostlund. Lejano a otros de sus films como Play o Force Majeure, acá se parodia al mundo de las artes a través del personaje de Christian (Claes Bang), un curador de un museo de arte moderno que está a punto de inaugurar una instalación denominada The Square, de una artista argentina.

The Meyerowitz Stories es una de las joyitas de esta edición. El film es de Noah Baumbauch, director característico por retratar historias de vínculos amorosos en la ciudad de Nueva York. Con un cast de lujo -Dustin Hoffman, Emma Thompson, Ben Stiller y la magnífica interpretación de Adam Sandler- The Meyerowitz Stories logra convertirse en una comedia dramática de excelencia. En gran parte debido a la mirada cínica que Baumbauch imprime sobre la vejez y las relaciones entre hermanos.

The killing of a sacred deer, del griego Yorgos Lanthimos -director de Dogtooth y The Lobster-, a diferencia de la mayoría de la crítica, que lo destrozó, en lo personal me resultó interesante en gran parte por considerarlo un film de climas. Me generó angustia, temor y me impactó el uso de la música incidental para estos fines, recordando la misma sensación que en La caja mortal o los angulares de El resplandor. Colin Farrell y Nicole Kidman protagonizan la película, al igual que otra de la competencia como El seductor.

Comentarios

comentarios

Comments are closed.