Funcinema

La era de la extinción

extintion1Título original: Extinction
Origen: España / EE.UU. / Francia / Hungría
Dirección: Miguel Angel Vivas
Guión: Alberto Marini, Miguel Angel Vivas, basados en la novela de Juan de Dios Garduño
Intérpretes: Matthew Fox, Jeffrey Donovan, Quinn McColgan, Valeria Vereau, Clara Lago, Eduardo Fedriani, Matt Devere, Alex Hafner, Jeremy Wheeler, Katharine Bubbear, Daniel Bargueño, Orsolya Bene, Lili Bordán
Fotografía: Josu Inchaustegui
Montaje: Luis de la Madrid, Jordi López
Música: Sergio Moure
Duración: 112 minutos
Año: 2015
Compañía editora: Blushine


6 puntos


Supervivencia y redención

Por Rodrigo Seijas

(@mexfaliero)

extintion2Raro que La era de la extinción, teniendo producción de Telefónica Studios (Axel Kutchevasky es uno de los productores ejecutivos), no haya tenido aunque sea un estreno mínimo en los cines de la Argentina. En verdad estamos ante un híbrido particular: el director y los guionistas son españoles, hay en el elenco una actriz peruana (Valeria Vereau), otra española (Clara Lago, a quien se vio recientemente en 8 apellidos vascos y que compartirá cartel con Leonardo Sbaraglia y Pablo Echarri en Al final del túnel, que se estrenará el año que viene), el equipo de filmación es en su gran mayoría iberoamericano, la novela que sirve de base (Y pese a todo…, de Juan de Dios Garduño) es española… pero los dos actores principales (Matthew Fox y Jeffrey Donovan) son estadounidenses, y el esquema de producción remite claramente a una segunda o tercera línea de producción hollywoodense.

Lo llamativo es que este Frankenstein que es La era de la extinción nunca termina de desbarrancar y en eso probablemente sea clave el aporte como productor de Jaume Collet-Serra, realizador catalán que viene trabajando en Hollywood desde hace rato, entregando films desparejos pero siempre interesantes como Una noche para sobrevivir, Non-stop: sin escalas, Desconocido y La huérfana, donde ha ido colando su personalidad sutilmente, a través de precisos toques distintivos en las puestas en escena. Lo cierto es que el film de Miguel Angel Vivas toma el escenario apocalíptico de una humanidad arrasada por una infección que ha convertido a la mayoría de las personas en criaturas rabiosas como una excusa: lo que importa acá es el conflicto jugado a tres puntas entre Jack (Donovan), Patrick (Fox) y la pequeña Lu (Quinn McColgan). Nueve años después de que comienza la epidemia, los tres viven en un pequeño pueblo desierto llamado Harmony, pero algo terrible -vinculado a la muerte de la madre de Lu- ha sucedido entre Jack y Patrick, manteniendo a este último totalmente separado de los otros dos, a pesar de vivir en casas contiguas. Durante casi todo su metraje, la película funciona como una pieza de cámara, con ese escenario pequeño compuesto por las dos casas como un espacio de tensiones entre los individuos, de cosas que no se terminan de decir o directamente se ocultan. Ahí hay un balance inteligente entre lo dramático que ocurre hacia el interior y lo terrorífico que está ahí afuera, que irá dejándose ver de a poco, sin prisa pero sin pausa.

Es cierto que por momentos Vivas no consigue manejar con total fluidez el drama familiar -hay por ejemplo una subtrama vinculada a unas alucinaciones que tiene Patrick con la radio que se queda en meras insinuaciones- y que incurre en algunos flashbacks no del todo pertinentes, pero de a poco va encontrando el tono, nunca cae en excesos y desde la puesta en escena le brinda una fluidez permanente al relato. Pero lo mejor viene en la media hora final, con el adentro y el afuera colisionando: allí hay un provechoso trabajo con el sonido y el fuera de campo, y hasta un estupendo traveling vertical descendente que atraviesa los tres niveles de la casa donde están refugiados los protagonistas mientras luchan con los monstruos que intentan invadir el hogar, que demuestra que Vivas indudablemente aprendió un par de lecciones brindadas por Collet-Serra.

En esos últimos minutos, de la mano de la lucha de los protagonistas por sobrevivir, La era de la extinción termina de consolidarse como lo que verdaderamente es: un pequeño cuento de redención enmarcado en un contexto donde lo humano es puesto al límite. Sin ser una maravilla, es una película de una áspera solidez.

Comentarios

comentarios

2 comments for “La era de la extinción