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Ripstein recibió la Medalla Bellas Artes de México

ripsteinEl mexicano Arturo Ripstein, quien en cinco décadas de trayectoria hizo films como La virgen de la lujuria, El evangelio de las maravillas, Principio y fin, La perdición de los hombres y Profundo carmesí, se convirtió en el primer cineasta en recibir la Medalla Bellas Artes de México, la máxima condecoración cultural de su país.

«Arturo Ripstein inaugura, en la larga tradición y prestigio que representa la Medalla Bellas Artes, el reconocimiento al Séptimo Arte», afirmó el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar, al distinguir al artista, de 70 años, informó agencia de noticias alemana DPA.

El creador que concretó la primera de sus 40 películas en 1965 con Tiempo de morir, con guión de Gabriel García Márquez y la colaboración de Carlos Fuentes, construyó desde entonces un universo signado por melodramas capaces de escarbar el costado oscuro y sórdido del ser humano.

«A mi obra la nutre el melodrama. No fui a la escuela y aprendí cine viendo películas mexicanas. Empecé con elementos del melodrama desde la primera película y, desde entonces, he utilizado el género en muchos sentidos, porque es muy dúctil, se puede manipular con mucha facilidad y es como barro en las manos de un artesano», explicó el director en una entrevista con Télam en agosto pasado.

Según el autor, en el melodrama «puede llegar a ser uno descarnado y crudo, y esa es una de sus ventajas. La tragedia requiere de opinión y el melodrama requiere de elaboración. A partir de este siglo atroz donde hubo crímenes y holocaustos, el melodrama es muy descarnado y no requiere de una opinión».

Casado con Paz Alicia Garciadiego, que también fue guionista de varios de sus films como Así es la vida y La perdición de los hombres, la pareja plasmó su última obra compartida con Las razones del corazón, inspirada en la novela Madame Bovary, de Gustave Flaubert.

Sobre ese trabajo, el cineasta indicó que «le faltamos totalmente el respeto al autor, porque una vez que decidimos hacer una adaptación el autor queda relegado a un segundo plano, ya que nuestra intención es usarlo para adaptar y no para ilustrar».

«La película es apenas un lenguaje paralelo. El autor ya hizo su trabajo y se le agradece que nos haya inspirado algo, pero a partir de ahí se lo elimina por completo», resumió Ripstein.

(Fuente: Telam)

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