Por Virginia Ceratto
(especial para @fancinemamdq)
Desde hace tres años venimos enviando a los distintos medios, locales, provinciales y nacionales, gacetillas y fotos de lo que hacen pibes de colegios provinciales -no adscriptos a ninguna organización política sino a una humilde asistencia artística del Teatro Auditórium que dirijo y coordino y que inventé antes de que fuera lo que hoy es-: casi nula repercusión en los medios. A excepción de alguno como este, al que agradecemos siempre, pero de ahí en más… la nada. O casi.
La compañía se llama La Corte de los Milagros -este año cumple su décimo aniversario- y sus integrantes -alumnos y graduados de escuelas públicas-, entre otras disciplinas, hacen muralismo en sus escuelas. Lo que implica: aprender a usar un pincel (parece idiota, pero quien no lo sabe… lo tiene que aprender), aprender escala (no es tan simple para quien no ha tenido una formación escolar que lo habilite), aprender quién fue Hundertwasser, arquitecto y artista en el que nos inspiramos por su impronta estética y humanística. Aprender a trabajar en equipo y responsablemente.
Y sobre todo, como en el resto de las áreas de la Compañía, aprender a convivir en un marco de respeto y solidaridad para con el otro.
Reitero: hemos enviado gacetillas, fotos, videos, a todos los medios locales, nacionales, casi nula respuesta. Nuestros pibes son ejemplares en circo, danza contemporánea, teatro -hacemos funciones todas las temporadas a sala llena-, banda de rock, tang su do cinto blanco, muralismo… Pero estrenamos obra, nadie de la prensa va… o va quien publicará estas líneas, y cuando inauguramos mural, no va ni el loro. Pero eso sí, cuando hay un episodio, y escribo episodio porque lamentablemente esto viene ocurriendo en varias escuelas, la foto de portada es, precisamente, la del mural.
ESE mural que no fue valorado cuando se realizó ni cuando se inauguró, con cuatro raros (entre los que me cuento) pero que sirve de imagen de fondo a la crónica amarilla, que no está mal, de últimas, que se consigne, porque, insisto, la violencia es parte de nuestra sociedad, no fue tenido en cuenta para decir que también hay pibes que le dicen que no a la agresión cotidiana.
Digo, no oculten lo que pasa, porque pasa, porque lo que aparece como “fenómeno” en las escuelas es el fiel correlato de la sociedad, pero también háganse cargo y difundan que hay una manera más responsable y solidaria de tramitar la realidad: el arte.
Porque en esa escuela, cuya imagen fue tristemente difundida por muchos medios, hay muchos pibes y padres que acompañan y desde ya las autoridades, que pugnan, pugnamos, por una realidad diferente.
Pero parece que sin sangre no hay noticia.
Hemos trabajado de día y de noche, con climas espantosos, con escasos recursos, improvisando andamios con bancos y tablones. Hemos transformado una fachada sucia y lamentable en un mural que habla de arte y recupera consignas nobles. Con el aporte de los integrante de La Corte y de las autoridades de los colegios.
No está bueno que solamente lo pongan como fondo de pantalla cuando ocurre un hecho lamentable de violencia, gestado obviamente fuera del marco del colegio -porque un adulto que ingresa en un establecimiento portando un arma blanca y agrede no fue inducido ni formado ahí, y no se le puede negar la entrada porque es un padre- no es “responsabilidad” de la escuela. Sino de una sociedad que ha crecido poco.
Hablemos de responsables. ¿De quién? Hablemos de la política. Hablemos de candidatos que se chicanean de la manera más burda, hablemos de horas de canales que transmiten lo peor de lo peor, hablemos de que en Educación se avanzó muy poco, o nada. Hablemos de la inversión mínima que se hace en estas asistencias, como La Corte, cuyos miembros jamás iniciarían la cadena que culminó en ese hecho y a los que casi nos dan bolilla.
En esta puta ciudad, pasan cosas muy malas, acá “matan a pobres corazones” desde hace tiempo y pasan algunas buenas, que son inadvertidas.
Y mientras, y lo multiplican hasta lo insoportable, se tira gas pimienta casero sin mayores consecuencias, un candidato “serio” imita a su opositor, los otros se presentan con Tinelli ¿qué quieren pedir? ¿Respeto?
Reitero, pido, respetuosamente, si van a volver a referirse al tema del padre que ingresó con un arma blanca, y que obviamente debe ser indagado por la Justicia, inventen para ilustrar algo más acorde que un mural que fue hecho por pibes que integran una Compañía que, precisamente, no apoya la violencia.
Por favor, no pongan más la imagen de “nuestro mural” (que además, les digo, por si no se dieron cuenta, está en progreso, aún no terminado), arréglenselas con otra imagen, más adecuada a sus fines.
