Título original: Mandela: Long Walk to Freedom
Origen: Inglaterra – Sudáfrica
Dirección: Justin Chadwick
Guión: William Nicholson, basado en la autobiografía de Nelson Mandela
Intérpretes: Idris Elba, Naomie Harris, Tony Kgoroge, Riaad Moosa, Zolani Mkiva, Simo Mogwaza, Fana Mokoena, Thapelo Mokoena, Jamie Bartlett, Deon Lotz
Fotografía: Lol Crawley
Montaje: Rick Russell
Música: Alex Heffes
Duración: 141 minutos
Año: 2013
Compañía editora: Blushine
7 puntos
Un hombre de carne y hueso
Por Melody San Luis
Pensar en una figura como Mandela, o cualquier líder importante, genera muchas veces procesos de idealización difíciles de modificar. Quizás Mandela, del mito al hombre logra mostrarnos una mirada más humanizada de este personaje emblemático, trascendiendo la visión histórica. Sin pretensión de verdad absoluta, juega a adentrarse en momentos de su vida privada, relatando sucesos menos precisos que los acontecimientos conocidos o fechados. Ingresa, de esta forma, en un terreno de sensaciones y sentimientos que vive este personaje.
A diferencia de otras películas que relatan la vida del líder sudafricano, Mandela, del mito al hombre presenta momentos de la figura que no son tan agradables para los espectadores. La relación que Mandela tiene con su segunda esposa nos muestra a alguien desinteresado y hasta cruel. Pero esto cambia con la relación que mantiene con su tercera esposa. Estos cambios de actitud llenan de vida al film, que no se centra en relatar sólo los momentos gloriosos, sino que se acerca también a momentos más tensos.
Otras de las propuestas que llaman la atención es el acercamiento que propone a la lucha armada, que quizás en el presente no resulta del todo agradable de ver. Es otro elemento más que acerca a la película a una visión histórica-humanizada, sin tanta búsqueda de la aceptación por parte del público de lo que se está diciendo, y donde la fotografía y la música contribuyen a darle una entonación más fuerte e impactante a los climas que enmarcan cada secuencia.
Por otro lado, parece interesante que tenga una aparición más presente como figura importante de la política del país la última mujer de Mandela, Winnie Madikizela. Pero si cotejamos a la actriz que representa a este personaje con la verdadera Winnie vemos grandes diferencias. Físicamente no se parecen en absoluto, lo que nos da la impresión de una contradicción en el discurso: por un lado, presentar a la mujer como figura importante y necesaria para la lucha pero por el otro, convocar a una actriz bonita, que llame la atención, para caer nuevamente en el lugar de la mujer como objeto.
Aunque por momentos el film genera contradicciones con la imagen que se tiene en general de Mandela, este aspecto nos parece interesante porque nos permite tener una visión más amplia del contexto y de la historia. La idea de proponer otra mirada, no por eso menos halagadora a la figura, genera un incentivo por conocer más sobre Mandela.

