Título original: Dog Man // Origen: EE.UU. // Dirección: Peter Hastings // Guión: Peter Hastings, basado en los libros de Dav Pilkey // Voces originales: Pete Davidson, Poppy Liu, Lil Rel Howery, Isla Fisher, Billy Boyd, Rahnuma Panthaky, Maggie Wheeler, Peter Hastings, Luenell, Melissa Villaseñor, Brian Hopkins, Stephen Root, Yung Gravy/strong> // Diseño de producción: Nate Wragg // Montaje: Brian Hopkins // Música: Tom Howe // Duración: 89 minutos // Año: 2025 //
8 puntos
EL CAMINO A SEGUIR
Por Marcos Ojea
Basada en la serie de cómics infantiles creada por Dav Pilkey, autor también de Las aventuras del Capitán Calzoncillos, Las aventuras de Dog-Man es la nueva pieza animada de la factoría Dreamworks. Lejos de sus títulos más emblemáticos, la película de Peter Hastings aparece sin hacer demasiado ruido, con una premisa que, a priori, necesita del entusiasmo desprejuiciado de los niños para llegar a algún lado. Uno, adulto, aplastado por el día a día, ve el póster donde un perro antropomorfo va vestido de policía, y se prepara para una tontería olvidable, incapaz de dañar a nadie pero, también, incapaz de interpelar nuestra sensibilidad como espectadores formados. Qué decir, la adultez es a veces un lugar espantoso. Por suerte, a Las aventuras de Dog-Man no le interesan nuestros pruritos, y nos lleva puestos con su equilibrio entre el delirio y el corazón, la emoción genuina, la ternura y el humor. Todo delineado por una animación que bebe de la simpleza del material original, a la vez que apuesta por el disparate visual y el movimiento constante. Mas no apabullante ni desgastante, valga la distinción; un mal que afecta a buena parte de la animación actual, con un bombardeo de estímulos sin una narrativa sólida de fondo.
La historia de Las aventuras de Dog-Man arranca así: luego de una explosión, un policía y su perro quedan malheridos. Mientras que el primero goza de habilidades físicas pero es de pocas luces, el segundo es bastante inteligente, aunque limitado por su condición de perro. En el hospital consideran que lo mejor es unir la cabeza del perro al cuerpo del hombre, y así nace Dog-Man, un súper-policía que pronto se gana el cariño de la comunidad. Como todo héroe, necesita un supervillano que le complique las cosas, y para eso está Pedro el Gato, un… gato, claro, suerte de científico loco, capaz de escapar una y otra vez de la cárcel. En su lucha eterna contra Dog-Man, consigue una máquina para clonarse, sin tener en cuenta que el resultado no será un gato adulto, si no uno pequeño: Pedrito, quien ve en su creador a un padre. Con el gatito a cuestas, Pedro irá por más y, obsesionado por terminar con Dog-Man de una buena vez, intentará revivir a un pez psicópata.
Cortejando el absurdo sin miedo, la película de Hastings va apilando referencias y guiños con una autoconciencia encantadora, como en esos segundos de silencio que siguen a la propuesta de fusionar al hombre y al perro. Enseguida alguien dice que es una idea brillante y la historia continúa, pero en esos instantes (como en varios otros después) se entabla un diálogo con el espectador, sostenido en una constante sensación de WTF. Para el público más longevo, esto es: la mezcla de emoción y desconcierto que provoca un evento, invocando a la pregunta de las siglas y que, traducida, sería algo así como “¿Qué carajo está pasando?”. Claro, si el delirio funciona, es porque la apuesta visual acompaña, y porque los personajes tienen el desarrollo suficiente para que nos importen. En ese sentido, la presencia de Pedro y Pedrito es fundamental, sobre todo en la manera en que abarcan el espectro de la paternidad, desde el gato adulto abandonado por su padre, pasando por la repetición de errores, hasta la toma de conciencia de lo que en verdad importa. Incluso va por más, proponiendo que la figura paterna puede ser ocupada por más de un individuo. Todo eso mientras un montón de edificios con vida destruyen la ciudad.
Aunque Dog-Man, el personaje, pierde el habla después de la operación, por suerte Las aventuras de Dog-Man tiene bastante para decir. Quizás, Dreamworks, no haga falta Shrek 5, y este sea el camino a seguir.
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