Por Mex Faliero
A partir del fenómeno de los youtubers, alguna vez discutí con un amigo sobre cuál es la importancia del humor hecho en Internet. Para él era decididamente nula, sosteniendo el argumento de que la mayoría eran realmente banalidades que apuntaban a un público poco exigente, y que no podían compararse estos trabajos con los de artistas formados y que desarrollaban lo suyo en medios como el teatro o el cine. En mi caso, debo decir que no tengo problema alguno con el soporte desde el cual el artista decide expresarse, puesto que de ser así tendría que considerar a Sergio Gonal o Jorge Corona -por nombrar dos- como grandes humoristas porque hacen lo suyo desde un escenario. O suponer que si el Saturday Night Live se hubiera inventado hoy y por Internet, sería irrelevante. Entiendo que mi generación de treintones/cuarentones tenga desconfianza hacia los fenómenos de Internet, básicamente porque se trata de un lenguaje que nació después que nosotros y eso nos lleva a relativizarlo. Pero en el caso de aquellos que tenemos el rol de comunicadores -y ya lo dijo Anton Ego- estamos obligados a celebrar lo nuevo, a resaltarlo cuando surge. Y un buen ejemplo para valorar positivamente el humor en Internet es lo que hace el dibujante Alexis Moyano con sus viñetas y videos cortos. En primera instancia lo que vemos es a un autor con una impronta humorística muy efectiva, pero si profundizamos un poco más encontramos que en su trabajo existe una gran síntesis de las formas del lenguaje de Internet, el cual se ha ido sofisticando a gran velocidad. Si pensamos desde una perspectiva clásica, las tiras de Moyano rememoran un poco el trabajo de los humoristas de diarios, esos que sacaban un chiste por día, pero a la vez aprovecha perfectamente las posibilidades de la animación para jugar con las formas y los rasgos de sus criaturas, en una senda postmoderna similar a la de John Kricfalusi, que en Ren y Stimpy releyó los clásicos con gran inteligencia. A eso le suma una notable precisión en la utilización de la música y la colocación de las voces, herramienta clave en la perfección de su estilo humorístico. Y además, como si no fuera poco, sus viñetas incorporan la multiplicidad de lecturas de los populares memes, tal vez la expresión más auténtica que ha surgido en Internet. Hay una síntesis perfecta en el trabajo de Moyano, que lejos de quedarse en el primer nivel de la humorada profundiza y aporta una mirada política que se burla de los rasgos más banales de la sociedad (el chiste del gato en Internet es notable). Hay cosas brillantes dando vueltas por ahí, e Internet ha permitido la visibilidad de aquellos artistas que de otra manera no tendrían acceso a espacios masivos. Y el humor, siempre el humor, que por su cualidad revulsiva es el universo que mejor incorpora los nuevos lenguajes y su experimentación.
El trabajo de Alexis Moyano se puede seguir haciendo clic acá.
