Título original: Spa weekend // Origen: EE.UU. // Dirección: Jon Lucas, Scott Moore // Guión: Jon Lucas, Scott Moore // Intérpretes: Leslie Mann, Anna Faris, Michelle Buteau, Isla Fisher, Felix Williamson, Dominic Ona-Ariki, Erika Heynatz, Adam Demos // Fotografía: Danny Ruhlmann // Edición: James Thomas, Delaney Del Vecchio // Música: Philip White // Duración: 97 minutos // Año: 2026
4 puntos
TALENTO AUSENTE O DESPERDICIADO
Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
Jon Lucas y Scott Moore venían de hacer 21: la gran fiesta, El club de las madres rebeldes y La Navidad de las madres rebeldes, tres comedias que estaban lejos de ser maravillosas, pero que trabajaban bastante bien esas situaciones, momentos y/o eventos en los que entra en juego el caos para alterar un orden determinado e introducir otro. Por eso se podía tener un moderado optimismo con Relajadas y muy peligrosas, horrible e incoherente traducción para el original Spa weekend. Más aún si teníamos en cuenta que en los protagónicos estaban Leslie Mann, Anna Faris e Isla Fisher, tres actrices que ya han demostrado que pueden manejarse muy bien dentro del territorio de la comedia.
Claro que las actrices mencionadas han hecho sus dosis de películas fallidas y hasta horribles, y lamentablemente hay que sumar a Relajadas y muy peligrosas a esa lista. Y eso que uno pensaría que Lucas y Moore iban a terreno seguro, volviendo a abordar una instancia acotada en tiempo y espacio que altera a los personajes principales, como ya incluso lo habían hecho como guionista en la trilogía de ¿Qué pasó ayer? El relato se centra en cuatro mujeres que han sido amigas desde la infancia y que sostienen el vínculo como pueden: Jane (Mann) es una abogada y madre soltera sin tiempo para establecer una relación romántica; Sophie (Faris) tiene un jefe que la explota a más no poder; Coco (Michelle Buteau) viene de un divorcio complejo y está todo el tiempo iracunda, a punto de explotar o explotando; y Mel (Fisher) es un tiro al aire, siempre involucrada en cosas ilegales o difíciles de describir. Pero, en realidad, el núcleo sólido está integrado por las primeras tres, que no soportan a Mel, y por eso, para festejar el cumpleaños de Jane, se van durante un fin de semana a un paradisíaco spa, en donde esperan tomarse un respiro de sus rutinas y problemas. Hasta que, oh sorpresa, también cae Mel, los planes vuelan por los aires y la anarquía entra en juego.
El problema principal de Relajadas y muy peligrosas no está tanto en lo predecible de los cambios que viven las protagonistas en cuestión de días -al fin y al cabo, es una regla inamovible de este tipo de comedias-, sino en su ejecución. A Lucas y Moore les cuesta una enormidad encontrar o armar situaciones realmente cómicas, donde el humor surja de manera espontánea y que a la vez sean funcionales a lo que se está narrando. Pero no solo eso: tampoco consiguen configurar personajes realmente atractivos -por caso, el interpretado por Fisher es realmente insoportable y nunca deja de serlo- y encima el cuarteto principal se ve arrastrado por una retahíla de lugares comunes del feminismo tardío. El resultado es que, obviamente, casi ningún chiste es gracioso, las ideas (estéticas y argumentales) se agotan enseguida, el timing brilla por su ausencia y se confía excesivamente en las habilidades del elenco, que está lejos de lucirse con lo que tiene a mano para trabajar.
Se puede admitir que Relajadas y muy peligrosas no es de esas comedias que ofenden desde su incoherencia o hipocresía. Sin embargo, no deja de ser una pequeña decepción: la oportunidad para lo caótico y lúdico estaba al alcance de la mano, pero Lucas y Moore nunca se permiten un verdadero riesgo y en muchos pasajes hasta muestran una llamativa impericia. Y la verdad que es un poco triste ver a Mann, Faris y Fisher desperdiciando su talento.
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