Título original: Die’ced: Reloaded // Origen: EE.UU. // Dirección: Jeremy Rudd // Guión: Jeremy Rudd // Intérpretes: Eden Campbell, Jason Brooks, Nigel Vonas, Christine Rose Allen, John Karyus, Collin Fischer, Esha More // Fotografía: Tylor Jones // Edición: Jahad Ferif // Música: Ryan Wilcox // Duración: 91 minutos // Año: 2025
3 puntos
UNA NOCHE OLVIDABLE
Por Cristian A. Mangini
Es difícil recomendar un film que desde sus primeros minutos ya muestra sus falencias y su mayor virtud con un poder de síntesis asombroso. La noche del espantapájaros es una película tosca, apenas relevante como parte del cine de nicho, tan atravesada por fórmulas mejor llevadas a cabo por otras producciones que termina resultando chata, vacía. Es apenas un slasher genérico con toneladas de gore que, sin duda, es adonde fue el presupuesto y la explicación por la cual hay un reestreno del film con nuevas escenas que no aportan nada.
Deciamos que defectos y virtudes del film se acumulan en la introducción porque empieza con nuestro joven asesino en un hospital psiquiatrico siendo interrogado por un médico bastante despreciable. La cuestión escala de un modo previsible en la primera secuencia gore de la película, sin mucho más que agregar. No hay un giro demasiado interesante pero, al menos, se revela tras esta secuencia que va sumando cada vez más sangre y visceras que «Benny» esta protegido por una enfermera que se encarga de encubrirlo. El asunto es que inmediatamente después sabemos que escapó del hospital psiquiátrico y se dispone a acechar una nueva víctima con la que se toma un tiempo considerable para mostrarnos nuevamente más gore. Es una introducción sin marco narrativo alguno con una sumatoria de elementos shockeantes que nos pinta un monstruo típico de los slashers: una encarnación del mal acechando a su presa de forma sádica.
El problema es que, más allá de algunas imágenes icónicas, no hay sustancia. Que se extienda largamente en una fantasía violenta no hace que el film sea más terrorifico. De hecho, sus víctimas están tan poco definidas que, salvo quizás la familia protagónica, poco llegan a importarnos. Aún peor, La noche del espantapájaros compensa algunas buenas ideas de dirección con un relato lleno de líneas terribles que solo podriamos escuchar en una mala telenovela y actuaciones dignas del cine Z más rancio. La cuestión es que la película pretende ser tomada en serio y no abraza el costado de parodia en el que quizá hubiera funcionado. Hay una subtrama familiar con un giro previsible que pretende ser el corazón de la película pero está tan mal delineada que, una vez que llega el final, nos la olvidamos entre las consecuencias de la masacre.
¿Comienzo de una saga de cine Z? Probablmente no. A La noche del espantapájaros le falta el carisma de un film como Terrifier y le faltan elementos para ganar un público de nicho. Es apenas un estreno olvidable de terror que apenas se destaca por la figura de un espantapájaros asesino.
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