Título original: Heart Eyes // Origen: EE.UU. / Nueva Zelanda // Dirección: Josh Ruben // Guión: Phillip Murphy, Christopher Landon, Michael Kennedy // Intérpretes: Olivia Holt, Mason Gooding, Gigi Zumbado, Jordana Brewster, Devon Sawa, Michaela Watkins, Yoson An, Ruby Pledge, Latham Gaines, James Gaylyn // Fotografía: Stephen Murphy // Edición: Brett W. Bachman // Música: Jay Wadley // Duración: 97 minutos // Año: 2025 // Plataforma: Paramount+
6 puntos
ENREDOS ROMÁNTICOS Y MUCHAS MATANZAS
Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
No es de extrañar que en el guión de Ojos de corazón (disponible en Paramount+) participe Christopher Landon: hay una voluntad de reescribir y fusionar géneros y subgéneros que ya habíamos visto en films anteriores del realizador, como Freaky: este cuerpo está para matar y Feliz día de tu muerte. Ahora, lo que se intenta hacer es unir la comedia romántica con el slasher, con resultados aceptables, aunque no del todo estimulantes.
No deja de ser llamativo que, a diferencia de Freaky, donde la comedia funcionaba mejor que el slasher, en Ojos de corazón sucede lo contrario. El film de Josh Ruben se muestra más sólido e inventivo en los momentos sanguinarios, mientras que le cuesta salir de lo predecible en las instancias románticas. Acá tenemos a Ally (Olivia Holt), una joven que está definitivamente en la mala tras el final de una relación sentimental y de idear una campaña publicitaria que tuvo resultados desastrosos, y que se ve obligada a trabajar con una especie de joven maravilla llamado Jay (Mason Gooding). Los dos se reúnen en la noche de San Valentín para trabajar, pero terminarán perseguidos por un asesino serial que sale de caza en esa fecha en particular y que los confunde con una pareja de enamorados. Es entonces que se desatará un juego macabro de supervivencia, pero también un recorrido que unirá sentimentalmente a ambos protagonistas.
Lo lúdico es un componente relevante en Ojos de corazón, que alimenta el humor negro que predomina en buena parte de la trama. Claro que esta puesta en forma funciona mejor cuando el film avanza casi sin ponerse a pensar, corriendo junto a esa pareja que no es pareja, pero que sienten una innegable atracción mutua. Es de destacar que tanto Holt como Gooding exhiben química y se manejan adecuadamente con las reglas maleables que despliega la trama. Sin embargo, las dificultades surgen, primero, cuando el film pretende decir cosas sobre el amor y, en particular, el miedo a enamorarse que aqueja a Ally, con un nivel de remarcación algo redundante. Y en segundo lugar, cuando el guión quiere mostrarse astuto en la resolución de la identidad del asesino, que, lejos de sorprender, se ve venir a la distancia y hasta incurre en sobreexplicaciones.
Por suerte, más allá de los defectos mencionados, Ojos de corazón es una película que le propone al espectador divertirse con las matanzas y malentendidos románticos sin culpa. Y que logra su objetivo en gran parte del metraje, exhibiendo un conocimiento de las tradiciones del slasher que no la hace ir por el lado del cinismo. Desde ahí es que logra reconfigurar levemente la comedia romántica, por más que no rompa con muchos moldes.
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