Título original: A Procura de Martina // Origen: Brasil // Dirección: Márcia Faria // Guión: Gabriela Amaral, Márcia Faria // Intérpretes: Mercedes Morán, Carla Ribas, Luciana Paes, Fernando Eiras, Adriana Aizemberg, Cristina Banegas, Stella Rabello, Julia Bernat // Fotografía: Leo Bittencourt // Montaje: Eva Randolph // Música: Nicolas Rodriguez Mieres, Manuel Scabone // Duración: 87 minutos // Año: 2024 //
6 puntos
LUCHAR HASTA EL FINAL
Por Gabriel Piquet
Martina, abuela de Plaza de Mayo, sufre de Alzhéimer. Su hija desapareció y su nieto fue apropiado durante la última dictadura cívico-militar en Argentina. Al recibir el dato de que su nieto podría estar en Brasil, decide emprender un viaje contra todos los pronósticos que no la favorecen: su deteriorada salud, la negativa de sus amigas a que viaje sola y la posibilidad de no llegar a reencontrarse con su nieto.
La búsqueda de Martina, de Márcia Faria, aborda el tema de la pérdida de la memoria, no sólo física, sino también histórica y emocional. En la primera parte, que transcurre en Argentina, Martina lucha no sólo contra el olvido, sino también contra los fantasmas de sus seres queridos: aquellos que aparecen en su casa (como su marido) y los que forman parte de sus sueños (como su hija). Se encuentra en esa etapa final de la vida en la que, de alguna forma, ya se siente parte de su antiguo núcleo familiar que ya no está. Sin embargo, sabe que le queda una última acción por realizar: lo que esperó y luchó durante todos estos años, conocer y despedirse del único integrante vivo que le queda. En esta parte de la película, donde la música a veces está excesivamente presente para acompañar las acciones, destaca la aparición del mejor personaje secundario: su amiga (interpretada por Adriana Aizemberg). Este personaje sostiene a Martina en su cotidianidad y aporta a la película los respiros de humor necesarios para aliviar la carga dramática de lo que estamos viendo.
En la segunda parte, situada en Brasil, aparece la recepcionista del hotel. Su rol tiene momentos algo forzados al intentar actuar como una especie de guía en los barrios de Río. Su buena disposición resulta un tanto idealizada, especialmente considerando los tiempos individualistas actuales. La idea circular que se presenta en la última parte de la película, evocando acciones del pasado que se repiten, resulta un poco explícita. Sin embargo, no opaca el mensaje central. La película transmite con fuerza la idea de seguir luchando hasta el final, incluso cuando todo parece indicar que es imposible recuperar lo que nos fue arrebatado.
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

