Título original: A Savannah Haunting
Origen: EE.UU.
Dirección: William Mark McCullough
Guión: William Mark McCullough
Intérpretes: Gena Shaw, Dean J. West, Tommi Rose, Ana Harriette Pittman, Simbi Khali
Fotografía: Paul Marshall
Montaje: Christopher Cibelli
Música: Thomas Avery
Duración: 105 minutos
Año: 2022
2 puntos
UNA HISTORIA TAN SIMPLE COMO CARENTE DE MIEDO
Por Santiago González
Alice, la gemela diablo se llama en realidad A Savannah haunting. Se filmó en el 2021, en plena pandemia, en la casa del director William Mark McCullogh, quien además vendió su película alegando que durante la filmación hubo algunas situaciones paranormales que asustaron al equipo de producción, sobre todo a los actores. Verdad o mentira, lo cierto que no quita que lo paupérrimo de todo este asunto.
La historia es la típica de este tipo de películas. Una familia se muda a una nueva casa y hay un fantasma. Por supuesto que se puede hacer una obra de terror decente con una idea así. Solo basta ver El conjuro (2012, James Wan), pero claramente McCullogh que también escribió el guion y tiene una pequeña participación, no puede salir de los lugares comunes asociados a los cuentos de fantasmas y casas embrujadas.
Más allá de una fotografía prolija a cargo de Paul Marshall y una puesta en escena simple pero funcional, Alice, la gemela diablo no da miedo y tampoco logra que nos importen los personajes, por más que los actores sean convincentes en sus emociones. Simplemente es una propuesta hecha por alguien que desconoce cómo trabajar un género que pide por lo menos profesionales que sepan su oficio y que pongan su inteligencia a la hora de crear algo que nos quede grabado durante su visionado. Alice, la gemela diablo es, en cambio, es algo olvidable.
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