Título original: Xiong Chu Mei Ban Wo Xiong Xin
Origen: China
Dirección: Yongchang Lin, Heqi Shao
Guión: Tachi Cui, Zhenjie Liu, Rachel Xu
Voces originales: Bingjun Zhang, Wei Zhang, Xiao Tan, Yingying Miu, Chenlu Jiam Jixuan Nie, Tianhao Wang, Ming Zhang, Siyu Wang, Patrick Freeman, Joseph S. Lambert, Paul ‘Maxx’ Rinehart
Dirección de arte: Heqi Shao, Zhequn Dong
Montaje: Jinyang Tang, Yanping Huang
Música: Kate Qin, Zhiping Li
Duración: 96 minutos
Año: 2023
6 puntos
EL OFICIO DE SER MAMÁ
Por Patricio Beltrami
Made in China, la última propuesta del cine animado para público infantil sumerge a los jóvenes espectadores en un espiral de acción. Una de las principales virtudes de Boonie Bears: Código Guardián es que la historia es puro movimiento, aunque encuentra ciertos momentos para que el relato respire incluso con algunos pasajes conmovedores. Pero también es algo más que otra película con subtexto medioambiental y con críticas a la deshumanización de la ciencia, esta nueva entrega de la franquicia Boonie Bears explora el vínculo de madres e hijos entre pérdidas, sacrificios, reencuentros y corazones rotos. En el oficio de ser mamá está el corazón de esta comedia animada.
Boonie Bears: Código Guardián inicia con la trágica infancia de los hermanos osos Briar y Bramble, quienes debieron crecer solos en la hostil naturaleza tras el abandono de su madre. Años después, junto con su amigo Vick, acuden a una feria de tecnología donde conocen a Charlotte, una joven científica especializada en inteligencia artificial. Pero la alegría de los osos se interrumpe cuando Leonard y la Pandilla Chatarra irrumpen en el salón para secuestrar a Charlotte. Asediados por los robots enemigos y por la poderosa guerrera Ursa, Briar y Bramble junto a sus amigos emprenden la huida mientras comienzan a hallar respuestas (y más preguntas) sobre el paradero de mamá oso.
En primera instancia, Boonie Bears: Código Guardián cuenta con gran parte de los lugares comunes del cine de animación para público infantil. Por ese motivo, la dualidad entre los hermanos osos resulta previsible. En ese sentido, los traumas del abandono materno se materializan en un hermano mayor duro, desconfiado y sobreprotector, y un hermano menor frágil, temeroso y extremadamente despreocupado del mundo, incluso hasta terminar siendo irritante en cada aparición. Quizás lo peor de todo es que Bramble por sí mismo no presenta ninguna clase de evolución a lo largo de la historia, ya que sólo aparece como la contraparte de Briar, el verdadero protagonista de la película. Y otra vez los inventores son malos y, detrás de su misión científica, esconden intenciones perversas con fines despiadados y egoístas.
Afortunadamente, el relato encuentra su motor en el vínculo maternofilial. Es verdad que hay muchos amagues en la búsqueda de la madre, pero los descubrimientos de Briar y Charlotte se efectúan mayormente a través de la acción. En ese orden, la persecución y los secuestros de la científica terminan siendo una excusa para que los osos, de alguna manera, puedan recuperar a su mamá mientras se enfrentan a los villanos. Si bien la historia familiar resulta conmovedora a partir de la progresiva e incesante construcción del drama y la emoción sin caer en golpes bajos, todo el camino de los osos y sus amigos está sustentado por la acción y (ocasionalmente) por la comedia física. De hecho, el clímax de la película posee una extensa secuencia de acción con giros creativos y un final tan desgarrador como consecuente con el recorrido de la familia oso. Aunque se evidencia la influencia de otras películas animadas (un poco de Unidos, un poco de Grandes héroes, un poco de Lluvia de hamburguesas 2, entre otras), Boonie Bears: Código Guardián encuentra el camino para distinguirse como franquicia.
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