Por Mex Faliero
Si en algún momento todo lo que estrenaba Netflix era exageradamente recomendado, ahora está pasando en el sentido contrario que algunas cosas recomendables pasan totalmente de largo. Un poco ocurrió con Inestable, esta sitcom protagonizada y creada por Rob Lowe y su hijo John Owen Lowe, junto al experimentado Victor Fresco (Santa Clarita Diet, Mad about you), que si bien no es ninguna maravilla está por encima de la media de las comedias que se estrenan en diversas plataformas. El protagonista de Inestable es Ellis Dragon, uno de estos tipos de guita que invierten en ciencia (sí, otra parodia a Elon Musk), pero que atraviesa una crisis personal luego de enviudar. Por eso, en la empresa, ante el vacío de su ausencia, deciden llamarlo a Jackson, el hijo, para que baje a tierra a su padre, ahora fanático de la meditación y las energías. Lo primero que sobresale en Inestable es su ritmo, frenético, que se refuerza con la música de Sven Faulconer y Mark Foster, un sonido machacón y constante que vuelve sonido la experiencia descentrada de los personajes. Porque todo es neurótico en la serie, empezando por el nivel de locura estratosférica del personaje principal y siguiendo por un reparto lleno de esa insania tan divertida de la buena comedia. Por ejemplo Anna, la mano derecha de Ellis, interpretada por Sian Clifford, es un personaje de un rictus tan serio como ridículo, una criatura de esas que pretenden contener las formas mientras se viene todo abajo. Por ejemplo los mellizos TJ (Tom Allen) y Chaz (J.T. Parr), dos criaturas absurdas e imprevisibles que activan un humor deadpan tan curioso como efectivo. Una de las grandes ideas de Inestable es la presencia de Leslie, el psicólogo de Ellis, interpretado por el border Fred Armisen. El psicólogo fue secuestrado por Ellis, pero ahora se niega a abandonar su casa, y aparece en los momentos menos esperados con acotaciones decididamente hilarantes. Inestable es una serie con ideas algo fragmentarias, pero que terminan fluyendo a partir de su falta de ambiciones o, mejor, de la única ambición que tiene: Hacer reír, buscar el chiste siempre y por encima de cualquier lógica. Dudamos que haya segunda temporada, y es una lástima porque esos personajes prometían crecer y daban para más.
NdR: Los ocho episodios de Inestable están disponibles en Netflix. No hay confirmación de segunda temporada.
