Por Patricio Beltrami
Este artículo contiene spoilers.
Ms. Marvel explotó hacia varios frentes en su segunda emisión, revelando los conflictos que Kamala Khan (Iman Vellani) afrontará en la temporada y, también, explorando subtramas y personajes secundarios. Ahí radica uno de los problemas de la serie: la enorme cantidad de información en cada episodio. En tanto, la expresión Crushed funciona a la perfección para definir un capítulo donde la protagonista se enamora, confronta a las instituciones y choca contra las dificultades que encuentra en su camino. Dirigido por Meera Menon y escrito por Kate Gritmon, el episodio inicia con una secuencia musical de Kamala ingresando a la escuela llena de confianza tras haber descubierto sus poderes. Luego, se desarrolla un clásico del género: la escena de entrenamiento, donde la heroína se golpea, cae (parodia a la muerte de Viuda Negra en Avengers: Endgame) y falla hasta que controla sus habilidades. Pero a diferencia de Peter Parker en Spider-Man: De regreso a casa, Kamala no descuida a su familia y amigos ni sus compromisos sociales por su nueva vida. En ese marco, sigue activa en las prácticas de la comunidad musulmana, como la concurrencia a la mezquita y a una festividad religiosa (gran chiste con las Illuminaunties). Si bien respetan las tradiciones, Kamala y Nakia (Yasmeen Fletcher) poseen una mirada crítica como mujeres y jóvenes. Por ello, Nakia se postula en las elecciones para autoridades de la mezquita, a fin de impulsar cambios ante la desigualdad entre géneros. En tanto, la vida de Kamala cambia abruptamente cuando se enamora de Kamran (Rish Shah). La atracción inmediata y, además, desemboca en la secuencia más creativas del episodio: Kamala queda parada en la vereda con la mirada perdida mientras las luces de fondo se transforman en corazones y, ya en su casa, realiza una vistosa y dinámica escena musical, bailando por el living, cocina, escaleras hasta su habitación, con un cierre animado de sus dibujos imaginando un futuro romántico. Pero esta relación desata los celos de su amigo Bruno (Matt Lintz), tanto que duda sobre la oportunidad de su vida: una beca por seis meses en una universidad con especialización en tecnología. A su vez, el frente familiar continúa agitado. Mientras Kamala busca recomponer la relación con sus padres, su madre Muneeba (Zenobia Shroff) intenta esconder un secreto vinculado con el origen de sus poderes. Luego de que Bruno confirmara que sus habilidades provienen de su cuerpo y no del brazalete, Kamala experimenta visiones sobre una mujer, que le provocan desmayos o la desorientan. Finalmente, la heroína salva la vida de un niño que estaba cayendo desde la cúpula de la mezquita. Sin embargo, la escena triunfal, alimentada por las fantasías de popularidad, se desvanece cuando otra vez observa la presencia de la misteriosa mujer y pierde el control del niño. Si bien consigue amortiguar la caída y escapa del lugar, Control de Daños y sus drones la interceptan en un callejón. Gracias a sus habilidades logra huir de los agentes y, de repente, Kamran acude a rescatarla y escapan en su auto, donde conoce a Najma (Nimra Bucha), la mujer de sus visiones. Al igual que otras series del Universo Marvel (Loki o Falcon y el Soldado del Invierno), el segundo episodio tiene la finalidad de presentar los conflictos sobre los que girará la historia (excepto algún giro que se revelará en el cuarto o quinto capítulo). En ese marco, Crushed y Ms. Marvel funcionan mejor en la comedia adolescente que en la acción, aunque este aspecto aún no fue explorado como fuerte del relato. Hasta el momento, la producción ha brillado más en las secuencias de humor y musicales y en aquellos pasajes que retratan el vínculo de Kamala con sus familiares, amigos e interés romántico. Todavía no hay aspectos que desentonen en la historia, aunque la faceta de superheroína sigue contenida en las fantasías de la protagonista. El mundo de Ms. Marvel es muy lindo, tierno, divertido y creativo, pero ya es hora de que el relato se ponga en movimiento a partir de la acción más característica del género, más allá de la imaginación de Kamala.
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

