Por Rodrigo Seijas
Por más que sus minutos finales hayan sido tensos, de pura acción y hasta coqueteado con lo épico, el más reciente capítulo de The walking dead fue primariamente un capítulo de espera, casi de transición. En Morning star contemplamos la calma antes de la tormenta, por más que sucedan unas cuantas cosas.
Pero esos eventos que se van sucediendo a lo largo del episodio no dejan de ser una anticipación para los últimos minutos, para esa batalla en defensa de Hilltop que posiblemente sea la última para unos cuantos de los protagonistas. Es cierto, hay un debate previo donde se decide huir en vez de resistir, para luego comprobar que todas las salidas están cortadas, en buena medida gracias a artimañas de Negan, ahora un Susurrador más. Y luego vienen las preparaciones de las herramientas y estrategias para la defensa. Sin embargo, lo que termina pesando son los diálogos entre distintos personajes, disponiéndose para lo peor.
Ahí vemos entonces a Carol tratando de reconciliarse o encarrilar las cosas con Ezequiel, Lydia y Daryl, con quienes tiene conversaciones que pasan por lo dulce, lo pragmático, lo brutal y lo angustiante. También a Mary (antes Gamma), intentando acercarse a su sobrino pero encontrando obstáculos en Earl y Alden; o a Daryl preparando el terreno para una posible huida con Judith y Ezequiel. Pero el protagónico principal se lo terminó llevando Eugene, con sus complicaciones para comunicarse con Stephanie a partir de la intervención involuntaria de Rosita. Esa interrupción al final le sirve para darse cuenta de que está totalmente enganchado con esa desconocida, con esa voz con la cual tiene toda clase de coincidencias particulares, que fomentan un pasaje cuasi romántico en la serie.
Todas estas pequeñas subtramas podrían haber hecho a Morning star un episodio algo aburrido, pero hay que reconocerle a los creadores de la serie la capacidad para lograr que todas estas conversaciones, reflexiones y disquisiciones sean algo llevadero. Igual lo más importante se da hacia el final, en ese comienzo de combate que tiene algo de medieval, con la gente de Hilltop usando empalizadas para contener parcialmente a la horda y un tipo de formación muy similar a la de los legionarios romanos. Sin embargo, los Susurradores demuestran ser bastante más astutos, con un uso de catapultas incendiarias y flechas que dejan a los protagonistas rodeados de llamas, sin escape aparente. Como bien le dice Negan, Alpha es una “badass”, tiene bien claros sus objetivos (hacer parte de su horda a sus enemigos) y sabe cómo concretarlos. La situación está complicada, y complicada en serio.

