Funcinema

Recetas para microondas

Título original: Idem
Origen: Argentina
Dirección: Matías Szulanski
Guión: Matías Szulanski
Intérpretes: Verónica Intile, Fabián Arenillas, Camila Saggio, Andrés Ciavaglia, Soledad García, Dery Altamirano, Leo Raff
Fotografía: Daniel Carrizo
Montaje: Federico Rotstein, Matías Szulanski
Música: Carlos Páez
Duración: 68 minutos
Año: 2018


5 puntos


CUANDO EL SUFRIMIENTO ES SILENCIADO

Por Melody San Luis

(@SanLuisMelisa)

Para una persona que pensó dedicarse a ser chef y, según dicen sus familiares, era buena en ello, terminar cocinando en un microondas toma un valor mucho más significativo que para otras. Pero esto aparece en el film como algo anecdótico. Lo cierto es que es posible transpolarlo a toda la vida de la protagonista de Recetas para microondas: vemos así a una joven que parece haber perdido la emoción, que vive en automático.

Graciela es una mujer que ha sufrido una violación cuando era adolescente y que no parece haber tenido contención psicológica. Muy por el contrario, el hecho de que el hijo, producto de esa violación, esté al cuidado de sus padres y haya sido criado como el hermano menor de ella muestra el silencio que hay en la familia sobre ese tema. Por fuera de estas relaciones, ella tampoco muestra tener algún vínculo fuerte. Podemos verla con varios hombres, pero siempre desde lo carnal y lo económico. No logra poder tener conversaciones por fuera de esto.

La apatía de la protagonista acapara al film y genera un ambiente denso. Somos los testigos de una vida enajenada en la que es fino el límite en el que el recurso funciona como tal o se vuelve en contra. En este caso, la forma en la que se elige narrar hace de la película un pasaje interminable, con pocos momentos interesantes. Quizás lo más atractivo puede encontrarse en los últimos diez minutos. Es posible notar también que esos últimos momentos toman más valor por el contraste, ahí vemos funcionar el recurso, porque podemos escuchar hablar a la protagonista, cuando antes lo único que estaba era el silencio.

Es verdad que hay una necesidad imperiosa de movilizar al espectador. Por un lado, por el ritmo apático que genera desesperación, pero por el otro por la conformación de escenas que generan incomodidad. Es tal la distancia que toma Graciela con respecto a los demás -la que hace que cada una de las escenas de sexo genere repulsión-, que obviamente notamos que funciona conforme a la historia de vida de la protagonista.

El hecho de que ella mire películas en VHS muestra también cómo ha quedado en el tiempo, quizás en un tiempo donde sí se sentía bien, pero eso no lo sabremos. En cuanto al montaje de la película, también se ve muy vinculado a un formato viejo. Tanto la música como los cortes, tienen una apariencia añeja.

Comentarios

comentarios

Comments are closed.