Título original: Idem
Origen: EE.UU.
Dirección: Ben Younger
Guión: Ben Younger, Pippa Bianco, Angelo Pizzo
Intérpretes: Miles Teller, Aaron Eckhart, Katey Sagal, Ciarán Hinds, Ted Levine, Jordan Gelber, Amanda Clayton, Daniel Sauli, Christine Evangelista, Tina Casciani, Liz Carey, Denise Schaefer
Fotografía: Larkin Seiple
Montaje: Zachary Stuart-Pontier
Música: Julia Holter
Duración: 117 minutos
Año: 2016
7 puntos
SANGRAR NO CUESTA NADA
Por Mex Faliero
Martin Scorsese, director de una de las películas más importantes sobre boxeo como es Toro salvaje -si no la más importante-, es productor ejecutivo de Bleed for this, centrada en la vida de Vinny Pazienza, boxeador emblemático en eso de las segundas oportunidades y pelearla contra la vida. Es que en medio de su ascendente carrera, sufrió un accidente automovilístico que lo dejó inmovilizado y con un arnés que le sujetaba el cuello. La posibilidad de regresar al ring era vedada por los médicos, pero su tenacidad y obsesión lo hizo abandonar los consejos más obvios y entrenarse en secreto para volver a pelear. Lo que cuenta básicamente el film de Ben Younger es ese camino de caída y ascenso, de las formas que adquiere el sacrificio en personajes que se alejan del estereotipo y el lugar común. Porque en la piel del Pazienza que construye la película el sacrificio no es una excepción, sino una regla, casi una conducta a seguir.
Pero además de los elementos deportivos que metaforizan sobre la vida, el film de Younger incorpora en su andamiaje algo que es clave en el cine pugilístico pero fundamentalmente también en el del propio Scorsese: hablamos del vínculo entre la familia y el barrio. Como decíamos, el director elude algunos lugares comunes del subgénero deportivo y le resta peso a la entronización del sacrificio, que muchas veces es exagerada en el cine hollywoodense. Y si tenemos en cuenta la presencia de Scorsese, con todo lo sanguíneo que puede ser, más la propia historia de vida del personaje y el título de la película, “ese sangra por eso” termina siendo más literal que metafórico: porque lo que vemos básicamente es a un tipo que se sacrifica estirando los límites y poniendo en juego su propio cuerpo, pero con la consciencia de que ese sacrificio es parte de la constitución del personaje.
Todo ese juego con lo sacrificial, que se aleja un poco de la corriente más religiosa del cine del aquí productor, se resignifica hacia el final, cuando el propio Pazienza dice algo así como que los escollos no son tan difíciles de superar. Visto lo que le sucede al personaje puede que eso sea asimilado como una ironía, pero si se analiza la lógica de Pazienza sin dudas que termina siendo hasta coherente: la lucha es menos dolorosa en aquel que está acostumbrado a luchar. El verosímil que logra la película se sostiene fundamentalmente gracias una actuación totalmente energética de Miles Teller y a un acompañamiento soberbio de Aaron Eckhart, como el entrenador y como otro de esos personajes buscando algún tipo de redención a través del deporte. Algo que es en definitiva bien típico del cine sobre boxeo, con lo que Bleed for this sigue una tradición, la respeta y la ejecuta a la perfección.

