Título original: Idem
Origen: Argentina
Dirección: Gastón Bailo, Martina Faux Marambio
Guión: Gastón Bailo, Martina Faux Marambio
Intérpretes: Martín Rena
Fotografía: Santiago Rocchetti, Diego Virginillo
Montaje: Martina Faux Marambio
Música: Tito Mangialavori
Duración: 116 minutos
Año: 2015
5 puntos
Hablemos de Alberdi mejor
Por Matías Gelpi
Antes que nada lo que está bueno: Belgrano, una película pirata es claramente un film sobre el popular club de fútbol cordobés pero también es algo más y eso se agradece. En sus excesivos 116 minutos de duración (sí, entendimos lo maravilloso que es ser de Belgrano) desarrolla dos vertientes bien diferentes: por un lado, la parte más densa y obvia acerca de lo glorioso que es el club; y otra un poco más sutil e interesante acerca de la dimensión política y social del territorio en el cual nace el club que es el barrio Alberdi de Córdoba capital.
ALBERDI
Con esa exageración característica de la izquierda revolucionaria de fines de los 60, Alberdi ha sido declarado primer territorio libre de América. Lo cierto es que como vemos en Belgrano, una película pirata, este barrio contiene una fuerte identidad. Desde sus historiadores informales, pasando por la cultura cotidiana se nos cuenta sobre el pasado comechingón, el presente multicultural, el omnipresente fútbol, la cervecería y la interesante movida de un grupo de jóvenes comprometidos en recuperar aquello que el tiempo y los intereses económicos quieren borrar de un plumazo: la unión, la identificación colectiva; en definitiva, la identidad.
Desde el Cordobazo y Agustín Tosco, a la explosión de Rodrigo “El potro” a fines de los años 90, según la película de Gastón Bailo y Martina Faux Marambio, Alberdi parece ser el corazón o el alma de toda una región, donde se vive y se es de una manera, por supuesto positiva. No hay razón para no creerles.
C.A.B.
Hace dos meses tuvimos otro de esos hechos ridículos y violentos a los cuales nos tiene acostumbrados nuestro fútbol, el famoso pimienta-gate del Boca vs River de la Copa Libertadores. Tenemos la teoría inocente esa de que unos pocos violentos nos sacan el espectáculo a una mayoría no violenta. Hay una minoría violenta legitimada por un discurso mayoritario constante y corrosivo, que hace 40 años no se detiene acerca del “aguante”. Por supuesto que las famosas barras existen con sus conexiones políticas pero hay una mayoría que de alguna manera intrínseca (y a veces concreta) las sostiene.
Lamentablemente, Belgrano, una película pirata adhiere a ese discurso de la pasión por encima de todas las cosas. Me voy a apresurar a decir que no podemos esperar más de un film partidario que pretende exaltar las cualidades del club y su lugar de residencia. El amor y el arraigo que siente la gente por ese lugar, su identidad y su amado club de fútbol. Pero sí vale la pena subrayar que, aunque sea por contexto o inconscientemente, adhiere y festeja ese discurso acerca de lo grandioso que es el club del cual uno es hincha y que está por encima de todo, madres e hijos incluidos. Aquello de que hay que dejar más que fútbol en la cancha, piernas y vida. En definitiva, ese decir violento que legitima. Y de que hoy, en un país que juega sin hinchada visitante, el otro casi que ni es necesario; no hay una sola mención a Talleres en este documental. Apenas Artime menciona tímidamente un clásico espectral.


Buenas noches, en primer lugar, agradezco por ver nuestra película y tener una opinión sobre ella. Siempre son bien recibidas las críticas, siempre y cuando estén expresadas con respeto.
Es cierto que quizás derrochamos por demás pasión por nuestro club, pero es la historia que quisimos contar. No sólo por ser hinchas de Belgrano, sino por todo el contenido social que implica serlo. Porque no es sólo nuestra postura, sino la de todo hincha que en las canciones canta las frases populares que conllevan la historia dentro.
El motivo de mi respuesta, es el final de la crítica.
Repudio absolutamente que nuestra película adhiera a la violencia del fútbol. Totalmente contrario a esto quisimos mostrar la variedad de hinchas que existen: hombres, mujeres, niños, clases altas, bajas; y todos confluyen en un mismo lugar por aquello que los une: la pasión.
Todos los clubes de fútbol tienen sus rivales, que por cuestiones geográficas o históricas se convierten en ese antagónico. Pero no quisimos hablar de Talleres, precisamente para no generar esa antipatía que se tiene por el rival, para no difundir los cantos ofensivos hacia el otro, porque al fin y al cabo es un hincha como lo somos todos nosotros. Mucha gente de Talleres fue a ver nuestra película, y sin cambiar de camiseta sintieron una identificación por el club y por la pasión que va más allá del cuadro futbolístico.
No todos los hinchas son fanáticos, pero algunos sí… por eso se cuentan los relatos de las locuras. Porque son esas locuras que parecen inentendibles desde afuera, pero cuando uno está adentro de la cancha todos los preconceptos cambian. Las voces se sienten muy fuertes, tanto que te hace llorar una canción ovacionada a coro por toda la popular, te hace abrazarte con un desconocido que tenés al lado, y te hace hacerte muchos amigos, con los cuales se comparte eso: la pasión.
Por eso te invito a vos, escritor, a que pises una cancha. No importa de que cuadro sea, alguna. Para que puedas mirar a los ojos a todos esos hinchas que están ahí reunidos, no por la violencia, sino por el amor, y sientas y te puedas identificar con cada una de esas almas que inundan el fútbol de sentido.
Hola Martina, antes que nada gracias por tu comentario y por el respeto con el cual te expresás. En principio, intento que en el texto no quede como una acusación hacia la película o hacia Belgrano esto de ser adherente o no al discurso que yo creo que desde la base es violento. Aclaro de toda manera que en general lo que estoy cuestionando es el discurso de la pasión. Sí he ido a la cancha, poco, pero he ido, me abracé con el de al lado por un gol, putee al árbitro y deje lugar para la barra que gritaba cuando y como iban a matar al rival. Esta violencia, en mi opinión, encuentra su origen en el discurso de la pasión y el aguante, discurso que está en tu película, es imposible que no esté. Esta buenísimo el sentimiento futbolero pero si de alguna manera no se replantea va a seguir manifestándose la violencia. De hecho, más allá de que entiendo lo que decís acerca de no nombrar a Talleres, creo que se debería poder hablar del clásico rival a pesar sin generar graves controversias.
Agradezco el intercambio, saludos.