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Magia a la luz de la luna

moonlight posterTítulo original: Magic in the Moonlight
Origen: EE.UU.
Dirección: Woody Allen
Guión: Woody Allen
Intérpretes: Emma Stone, Colin Firth, Marcia Gay Harden, Jacki Weaver, Eileen Atkins, Simon McBurney, Hamish Linklater, Erica Leerhsen, Jeremy Shamos, Antonia Clarke, Natasha Andrews
Fotografía: Darius Khondji
Montaje: Alisa Lepselter
Duración: 97 minutos
Año: 2014


6 puntos


De taquito

Por Matías Gelpi

(@matiasfancinema)

moonlight unoEl último tramo del trabajo de Woody Allen, es decir, desde que dejó de filmar con Scarlett Johanson, a Magia a la luz de la luna (2014), es cuanto menos irregular y rápidamente podríamos decir que en el transcurrir de su tercera edad ha perdido la capacidad (y también la voluntad) de sintetizar. Entonces ha inundado su filmografía de película hechas “de taquito”, sus clásicos diálogos ingeniosos con tono teatral, actuaciones en tono teatral que se apoyan en buenos elencos, puestas en escenas teatrales, mujeres hermosas iluminadas excesiva y hermosamente. Magia a la luz de la luna es una película hecha de taquito, cercana a lo logrado en Que la cosa funcione (2009) y Conocerás al hombre de tus sueños (2010), alejándose de la buena Medianoche en París (2011) o la excelente Blue Jasmine (2013), y omitiendo la existencia de ese error casi infame llamado A Roma con amor (2012).

En Magia a luz de la luna veremos la mirada típica del director acerca del amor, una pareja que se construye casi a pesar de los individuos. Aquí Allen logra lo mejor del film utilizando maravillosamente la química de Emma Stone (interpreta a Sophie Baker) y Colin Firth (Stanley), cuyos momentos románticos son también los mejores momentos de comedia; de hecho la declaración de amor de ella y el pedido de matrimonio de él son lo mejor de toda la historia. Pero el amor al estilo Allen de la tercera edad  también incluye algunos elementos “arjonescos”, metáforas y paralelismos de trazo grueso: concretamente, Sophie es una médium de baja educación, Stanley un mago de familia rica y muy culto, ella representa lo irracional y candoroso, él lo racional y cínico, juntos son felices. Sumémosle también la vieja idea de que para ser feliz hay que ser un poco crédulo y también un poco estúpido o hay que enamorarse o  tienen que pasar las dos cosas o esa es la condición humana. En fin, la cosmovisión de Stanley lucha por ser la de la película; por suerte, Woody logra separarse un poco de ella y también de sí mismo.

Ahora, lo que sigue siendo moneda corriente en el último Allen es la incapacidad para cerrar o redondear una historia de simplicidad extrema como la que cuenta aquí. Sigue contando y estirando como si agregara más y más parches narrativos, y es que quizás Magia a la luz de la luna dé para unos 58 televisivos minutos y no para los 97 que dura.

Pensemos también que 2014 fue el año donde Woody Allen fue acusado gravemente de acoso sexual a menores, así que quizás tenía cosas más importantes en las que pensar. Quizás debió encargarse de hacer Borrando a papá.

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