Por Daniel Cholakian y Rodrigo Seijas
En el año 2010, como una extensión del Festival de Cine y Derechos Humanos, se desarrolló en Buenos Aires la primera edición del Festival de Cine Ambiental. Después de cuatro años, Florencia Santucho vuelve a dirigir una edición de este Festival, que además de presentar casi 30 películas en cuatro secciones (Minas y petróleo, Soberanía alimentaria, Biodiversidad y sustentabilidad, Desechos y contaminación), tendrá mesas y actividades paralelas, como modo de fomentar la instalación de los debates desde perspectivas que superan la tradicional denuncia sobre los desastres ambientales. A la muestra audiovisual, se suman dos muestras fotográficas, debates sobre soberanía alimentaria, que implican la libertad de decisión de los pueblos sobre sus modos de producción y alimentación, discusiones a propósito de los modos de producción de energía, y talleres de arte ecológico.
El FINCA se desarrollará entre este miércoles 23 y el miércoles 30 en la Alianza Francesa de Buenos Aires, Espacio INCAA Km 0 Cine Gaumont y BAMA Cine Arte. FANCINEMA conversó con Santucho, directora del Festival, a propósito de lo que perspectivas con las que se desarrollará esta segunda edición del FINCA.
-¿Cuáles son las expectativas para este segunda edición del FINCA?
Luego de estos cuatro años, pudimos madurar la modalidad para poder combinar de una mejor manera el Festival de Derechos Humanos con el Festival de Cine Ambiental. Lo que logramos fue la evolución de la sección ambiental del festival de cine de Derechos Humanos a un espacio específico, con mayor fuerza, donde lo ambiental se junta más apropiadamente con lo social y con los derechos humanos. Creemos que es un sector con una producción cada vez mayor, con una respuesta del público diferente a la de hace cuatro años, donde todavía había dificultades para introducir la temática ambiental desde lo audiovisual. Ahora, por la cantidad y calidad de la producción, podemos detectar la existencia de un mayor interés. Realmente confiamos en poder insertar el FINCA dentro del circuito de festivales nacionales, como también generar nuevas ventanas para lo que son las producciones internacionales. Nosotros tenemos relación con el Festival Cinema Ambiente de Torino, que fue parte del jurado e impulsor de la primera edición del FINCA, acabamos de participar de una red internacional, Enviromental Film Festival Network, que, tal como nos sucedió con la Red Internacional de Derechos Humanos, nos va a permitir también recibir más producciones destacadas, ampliando los diferentes puntos de vista que reconocemos en la producción audiovisual, tanto de Europa como de Latinoamérica y otros países en desarrollo. Así que esa posibilidad de abarcar diferentes enfoques, países y ediciones de otros festivales nos va a permitir generar nuevas ventanas y espacios de reflexión que probablemente no se hayan introducido hasta ahora en el país.
-Hay una gran amplitud de temas, enfoques y miradas dentro de lo que se conoce como cine ambiental. ¿Cuáles son las secciones o temas que son núcleo para la organización de un festival como el FINCA?
Por un lado, hay una división en géneros, donde tenemos el documental de entrevista y reportaje, y el que está más vinculado a lo cinematográfico, con una fuerte aparición de otros géneros como la animación. En lo que se refiere a las temáticas, antes lo ambiental se relacionaba con la defensa, la conservación, la observación, como también al cambio climático vinculado a las catástrofes anunciadas. Ahora hay un nivel de análisis mayor, con debates sobre, por ejemplo, la sustentabilidad de los recursos energéticos, la soberanía alimentaria, la biodiversidad. Aparecen más elementos que son humanos, que son parte de la gestión humana. Entonces en esta edición estamos intentando diferenciarlos, con secciones como Biodiversidad y Sustentabilidad y Soberanía Alimentaria, con propuestas que no sólo son de denuncia, sino también de propuestas y transformadoras.
-¿Cuáles fueron los criterios a la hora de diagramar la programación?
Buscar la amplitud de los puntos de vista, la originalidad en los tratamientos, la diversidad de abordajes y/o problemáticas, tratando de pensarnos en un debate constante, en donde lo audiovisual es el disparador de una reflexión. Para ello nuestra visión es que el Festival es un espacio de encuentro y plataforma. Por lo tanto, la idea es ofrecer la mayor variedad posible, para así salir del cine con nuevas ideas, posibilidades y reflexiones.
-¿Qué es lo más destacado dentro de la oferta que ofrece esta segunda edición?
Lo más destacado es sin lugar a dudas la variedad de su propuesta artística, que además del cine incluye la fotografía, las mesas redondas y la Feria Eco-sustentable. En estos cuatro años desde la Primera Edición del FINCA, observamos además con alegría el gran incremento de producciones latinoamericanas sobre temática ambiental que involucran la sociedad civil.
-Está claro el sentido político de hacer un festival como el FINCA. ¿Vos entendés que la temática ambiental se está instalando en el debate político o aún permanece en los márgenes?
Realmente es difícil poder darle valor al debate sobre lo ambiental el lugar que se merece, como algo necesario e inminente, que nos implica a todos y no sólo a los especialistas. Es algo que cuesta introducir pero ya hay muchas manifestaciones y demanda de diversos sectores sociales, organizaciones, etcétera. La población empieza a necesitar discutir de ciertas temáticas, porque la soberanía alimentaria ya es parte de la sustentabilidad de un proyecto que puede ser nacional o continental, que nos involucra en el presente y a las próximas generaciones. Estamos justo en el proceso de darle mayor relevancia, porque los acontecimientos globales nos están mostrando que no podemos dejar de pensar en la urgencia de la temática ambiental como algo que nos involucra en la agenda política, en la práctica cotidiana y en los hábitos que tenemos todos los ciudadanos.
-De toda la diversidad de temas que puede abarcar el cine ambiental, ¿cuál es el que está haciendo más ruido dentro de la producción cinematográfica?
Creo que llama mucho la atención la cantidad de producciones sobre las movilizaciones sociales contra proyectos industriales que además de contaminar el medioambiente, también afectan la salud de la población civil. Si antes se trataba mucho del tema minero, hoy hay seguramente muchísimo más interés en los efectos de la producción transgénica desde el campo a la ciudad.
-En la programación puede notarse que aún no hay en el cine nacional un desarrollo de la temática lo suficientemente potente como para circular como parte de la discusión. ¿Cómo ves lo que está pasando en la Argentina respecto del tema ambiental desde la perspectiva audiovisual?
Sorprendentemente, vimos muchas animaciones argentinas que están tratando de una forma nueva, a veces irónica, la problemática ambiental, a través de historias de vida y de transformación. En cambio, a nivel documental, hay principalmente reportajes, porque el género está más vinculado a la televisión. Estamos en un momento de transición: hemos propuesto la retrospectiva de cine nacional ambiental para destacar que hay una trayectoria en este país de cine de temática ambiental y consideramos que estamos en un momento de evolución, de inclusión, donde la temática ambiental ya no se convierte sólo en un hecho de denuncia o reportaje, sino también en una narración cinematográfica que puede incluir eso como problemática pero también como hechos positivos o de transformación.
-¿Hay algún otro país en Latinoamérica o en el resto del mundo que esté pisando fuerte con la cuestión ambiental? ¿De qué modo?
Brasil, México y Venezuela por ejemplo, nos sorprenden por los tratamientos originales de sus obras que al retratar ciertas temáticas ambientales resaltan las características culturales propias de sus pueblos, enfatizando los aspectos positivos de soberanía y emancipación.
-Si bien hay teorías y movimientos que no los ponen como contrapuestos sino como posibles convivientes, hay un imaginario popular que coloca al ambiente y al desarrollo en una tensión dialógica. ¿Cómo ven desde el FINCA esta relación entre ambos términos?
Creo que es algo que nosotros tenemos que modificar como concepto. El medio ambiente, hoy en día, está perdiendo la fuerza de la inclusión del ser humano. Se debe problematizar la cuestión ambiental desde un punto de vista social, observando los procesos naturales no como algo a la distancia, en lo que no estamos implicados, sino como algo que nos afecta. Hay que renovar el concepto de medio ambiente, que necesita renovarse para ser sustentable, para incluirlo dentro del proceso de una sociedad en desarrollo.
-¿Hay intenciones en el futuro de expandir el FINCA hacia otros lugares del país?
Por supuesto. Es nuestra intención generar ciclos itinerantes del FINCA que recorran el país con el propósito de permitir a las comunidades más alejadas de la Capital disfrutar de un cine socio-ambiental que no tiene acceso a los circuitos comerciales tradicionales.
-¿Cuál es, según su opinión, el rol que puede desempeñar el cine ambiental a la hora de discutir tópicos o políticas ambientales?
La fuerza del cine se encuentra en la universalidad de su mensaje que, a pesar de las distancias culturales y geográficas, nos induce a proyectarnos en historias de vida ajenas como si fueran las nuestras. Esta empatía que se genera dentro a una sala de cine tiene en potencia el cambio estructural de las costumbres y las conciencias de los pueblos que se encuentran frente a la pérdida de soberanía y recursos naturales. Toda agenda política está obligada a tener en cuenta este tipo de procesos que cruzan transversalmente la sociedad empoderando los sectores más marginados y fortaleciendo la visión identitaria de cada territorio. Afortunadamente son muchos los ejemplos en donde el cine, prevalentemente documental, fue de gran importancia a la hora de fortalecer las luchas de asambleas vecinales como en el caso de la Mina de Esquel, de las fumigaciones en el Barrio Ituzaingo o de la lucha campesina contra la Ley de Semillas 9.70 en Colombia. Todos casos que tendremos en la programación del FINCA, donde el cine participa activamente del cambio social.
Más información en http://www.imd.org.ar/?nota=237.

Aquí la entrevista que hicimos junto a Rodrigo Seijas a Florencia Santucho a propósito del @FestivalFINCA http://t.co/qHOsufiMfR
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